La voluntad política de enterrar la enseñanza pública

Ay que no alcanza el presupuesto de la enseñanza, pero sí
pueden darle subsidios a UPM

 

El gobierno del FA apoyado por la oposición de la derecha tradicional ha explicitado aún más su voluntad política: enterrar en la miseria presupuestal a la enseñanza pública y continuar subsidiando al gran capital multinacional -UPM como buque insignia-.
La intención de ‘tender’ al 6% del PBI para el presupuesto educativo se ha revelado como una completa mentira electoral, al mejor estilo de los blanquicolorados de los ‘90’, década que se utiliza para justificar las acciones del gobierno y la colaboración de la desprestigiada burocracia sindical.

Quienes mintieron y estafaron esta vez no fueron Sanguinetti, Lacalle o Batlle, esto debe quedar más que claro como conclusión política.

Que Astori haya acompañado la presentación pública del libro de la ‘neoliberal’ Eduy21, y a su vez sea la cabeza del equipo económico del gobierno del FA que ahoga presupuestalmente a la educación, no es un dato menor. Que Astori, junto a los dirigentes oficialistas de varios sindicatos nucleados en la corriente sindical frenteamplista Gerardo Cuesta, se desvelen por ‘traer’ a UPM, tampoco puede pasar desapercibido para los trabajadores.

‘Dar’ el presupuesto necesario mínimo para la enseñanza de 6+1 % del PBI no es la voluntad política del gobierno del FA. Su voluntad política pasa por garantizar el ingreso del capital extranjero multinacional, asegurándole una tasa de rentabilidad atractiva. La voluntad política del gobierno del FA pasa por promover las PPP, entregando al capital la obra pública y otorgándole dádivas a pagar por décadas con la sangría de los ingresos de los trabajadores. No es un gobierno falto de voluntad política, por el contrario, concentra todas sus energías en favorecer al gran capital y cumplir servilmente con los dictados del FMI y demás organismos internacionales de crédito. Si no lo puede hacer mejor, es porque la crisis mundial ha puesto en un impasse al gran capital, invertir en UPM o PPP en estas condiciones de inestabilidad económica resulta demasiado riesgoso. El gobierno quiere y el gran capital no puede, simplemente.

Los sindicatos de la enseñanza han avanzado a diferentes ritmos -algo natural- en la caracterización del gobierno del FA. Hoy que las ‘expectativas’ en una ampliación presupuestal han sido defraudadas, puede darse un salto en calidad en la misma. La Fenapes ubica al gobierno en el campo antagónico a los intereses de los explotados, pero en otros sindicatos, hay corrientes, agrupamientos, militantes, que van en esa dirección. Para que la confrontación con el gobierno de UPM y las PPP sea generalizada, es necesario sacarse de arriba a todos los dirigentes sindicales conciliadores y colaboradores con el gobierno. Debemos llenar los sindicatos de la enseñanza pública de trabajadores que decidan en asambleas masivas un plan de lucha por el 6+1 ya para Anep y Udelar. Sólo de esa manera será posible recuperar los sindicatos para la independencia política de la clase trabajadora. Del otro lado, en el campo antagónico a los intereses de los explotados, está el gobierno del FA, el de UPM y las PPP, sostenido por el último recurso que le queda para contener a los trabajadores: los dirigentes sindicales conciliadores.

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Docente de educación secundaria, militante de ADES Montevideo y del Partido de los Trabajadores.

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Author: Andrés Mancioni

Docente de educación secundaria, militante de ADES Montevideo y del Partido de los Trabajadores.