Consejos de salario: una ronda para la historia…

Desde su génesis, los Consejos de Salario (instalados en 1943), han sido un mecanismo de fragmentación y encorsetamiento del movimiento obrero, sometiendo los reclamos al arbitrio del Estado, en particular del gobierno.

Los Consejos de la crisis: las pautas del hambre del gobierno

Desde 2005, el FA ha hecho de estas instancias parte fundamental de su política hacia el movimiento obrero. Para esto, contó con la complicidad de la burocracia sindical, encolumnada detrás de la defensa de la “negociación colectiva”, elemento fundamental para la estructuración del “bloque social y político de los cambios”.
Durante el breve auge de los precios internacionales para las materias primas, los pequeños aumentos que los trabajadores pudieron arrancar fueron presentados como fruto de la negociación tripartita. Mientras tanto, la burguesía se enriquecía formidablemente y el FA desarrollaba una política de privatización y endeudamiento de dimensiones colosales.
Es este proceso, enmarcado en una crisis histórica del capitalismo mundial, lo que explica el retroceso que en 2018, se está desarrollando en la “ronda de consejos de salario más grande de la historia” que involucra a 227 grupos, es decir a ciento de miles de trabajadores, decenas de sindicatos.
El gobierno trasladó pautas salariales de miseria, con aumentos respectivos del 6,5%, 7, 5% y 8,5%. Es decir, los trabajadores de los sectores considerados como problemáticos, perdían poder adquisitivo incluso antes de sentarse a negociar. Los otros, también perdían salario, pero a un ritmo ligeramente menor.

Las patronales que patean el tablero: no quieren pagar la crisis que provocaron

Si las pautas del Gobierno constituyen un ataque a los trabajadores, las patronales dieron un salto en calidad en esta declaración de guerra: definieron no aceptar los correctivos por inflación, ni los ínfimos ajustes del gobierno. Su negativa a negociar en las instancias tripartitas, así como los múltiples documentos que han hecho públicos las Cámaras de Industria y Comercio, así como el retiro en bloque de las gremiales del agro, demuestran el fracaso de la política del arbitrio estatal; en el marco del agotamiento del FA, se reduce el margen para la colaboración de clases.

La defensa del salario y las condiciones de trabajo

Desde la preparación de esta instancia por parte del PIT-CNT, la defensa del salario ha quedado relegada, colocando el piso salarial (Salario Mínimo Nacional) en $16.500, descartando la lucha por la canasta familiar (media canasta de forma inmediata).
La lucha por defender el salario es la lucha por la defensa de las condiciones de vida de los trabajadores en el marco de una profunda crisis capitalista, que se descarga día a día a través de tarifazos, ajustes, recortes presupuestales y aumento de precios.

Plan de lucha: paro activo y asambleas

Para quebrar el ataque de las patronales y el gobierno, se torna imperiosa la unificación de las luchas, en torno a una plataforma reivindicativa que coloque la defensa del salario igual a media canasta inmediatamente, la prohibición de despidos, la estatización y puesta en funcionamiento bajo control obrero de toda empresa que cierre, la apertura de los libros contables, la prohibición del aumento de la edad jubilatoria. La Mesa Representativa debe ser convocada con urgencia, para desarrollar un verdadero plan de lucha que coloque a los cientos de miles de trabajadores en las calles, a través de un enorme paro activo a lo largo y ancho del país. Esta tarea recae sobre los sectores que se plantean como oposición a la burocracia, debiendo probar su capacidad de dirigir un conflicto que deberá alcanzar magnitudes históricas si se pretende obtener una victoria respecto al frente a los capitalistas, el gobierno y el FMI.

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Author: Natalia Leiva