Categories: General

Acuerdo de libre comercio y Mercosur

El Canciller uruguayo Nin Novoa es partidario de la participación de Uruguay en la Alianza para el Pacífico

El nuevo acuerdo, del que forman parte México, Chile y Perú, constituye un nuevo golpe al ya maltrecho Mercosur. Para amplias franjas de la burguesía -empezando por la de Brasil, pero que es extensivo a otros países miembros-, el Mercosur debe dejar de ser “una unión aduanera” y quedar en libertad de suscribir tratados de libre comercio con Europa y Estados Unidos.

Con la constitución del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, empieza a generarse “un nuevo centro de gravedad de la actividad comercial hacia el Pacifico”. El Mercosur “está invitado a iniciar conversaciones con la Alianza del Pacífico, al que pertenecen los tres latinoamericanos firmantes del TTP” (Ambito, 9/10). Entretanto, algunos países, como Argentina han estrechado sus vínculos comerciales, económicos y financieros con China. Mientras se renuevan y se amplían los swaps y líneas de créditos destinadas a inversiones provenientes del coloso asiático, retrocede el comercio con el Mercosur y otras regiones del planeta.
Esto acentúa aun más las tendencias al dislocamiento del Mercosur. Las banderas de la unidad y la integración latinoamericana, así como la condena del Alca han quedado en el tacho de basura y se fomentan acuerdos, en que las naciones latinoamericanas ofician de socios menores de las grandes metrópolis.
Estas asociaciones no son inocuas. El acceso privilegiado al mercado norteamericano tiene como moneda de cambio una apertura de la economía de los países sudamericanos. En el caso del TTP, los firmantes latinoamericanos “deberán adaptar su legislación en el sector bancario, de servicios, en la tecnología, en el farmacéutico, facilitando el ingreso de firmas multinacionales”. En Chile, “hay mucha resistencia porque el sector bancario está bastante concentrado. Chile tiene un mercado que está en manos de muy pocos grupos económicos y eso lo va a forzar a abrir eso” (Clarín, 6/9).
Esto va estrechamente unido a un ataque a las condiciones laborales. Aunque los firmantes aseguran que los derechos de los trabajadores serán salvaguardados, gran parte del acuerdo sigue siendo secreto y la experiencia pasada indica que estos compromisos de libre comercio fomentan la competencia ruinosa entre los trabajadores de las naciones involucradas, las tendencias a la baja de los salarios y a la pérdida de puestos de trabajo y conquistas laborales, a partir de la desregulación de la legislación protectora del trabajo vigente en cada país.
Share
Published by
Pablo Heller

Recent Posts

Crisis migratoria y crisis capitalista

Guerra imperialista, saqueos de recursos y militarización de las fronteras europeas La migración hacia Europa es…

2 semanas ago

Inteligencia artificial y reducción de la jornada laboral: una falsa promesa

En los últimos años se ha instalado con fuerza la idea de que el desarrollo…

1 mes ago

El alcalde de Nueva York Zohran Mamdani pide el arresto de Netanyahu por crímenes de guerra

El 21 de Julio, el alcalde de Nueva York Zohran Mamdani declaró en un video…

1 mes ago

Ni un paso atrás con las Afap: el veto del capital

Lecciones del “Diálogo Social” A poco más de un año de iniciado el gobierno de…

1 mes ago

Crisis en Kiev: Zelensky descabeza a los mandos de la guerra

En el marco de una crisis de reclutamiento y de la guerra misma.El presidente Volodímir…

1 mes ago

Discurso nacional de Trump: por un “cambio de régimen”, pero en Estados Unidos

Una campaña contra “el fantasma del comunismo” para las elecciones del 3 de noviembre.El jueves…

1 mes ago