El gobierno integra Uruguay al escudo yanqui
El portaaviones USS Nimitz entró en servicio en 1975, destacó principalmente en la Guerra del Golfo de 1991 (Operación Tormenta del Desierto). Fue desplegado para proporcionar apoyo aéreo y presencia naval tras la “liberación” de Kuwait.
Lleva el nombre del almirante Chester Nimitz, figura clave de la Segunda Guerra Mundial.
La historia de combate de los portaaviones de la clase Nimitz se centra principalmente en operaciones de proyección de poder, apoyo aéreo y presencia naval desde la década de 1970 hasta la actualidad, especialmente en el Golfo Pérsico y el Indo-Pacífico. Han sido protagonistas en la mayoría de las crisis y conflictos estadounidenses posteriores a la guerra de Vietnam. Una hoja de servicio nutrida.
Esta es la nave que visitó este sábado el presidente Yamandú Orsi, invitado por el embajador de Estados Unidos, Lou Rinaldi. La actividad se dio en el marco de los ejercicios “Mares del Sur 2026”.
Generó una fuerte polémica en Uruguay, principalmente por controversias internas en el oficialismo y algunas críticas de la oposición. El PIT-CNT emitió un comunicado rechazando la visita como “absolutamente innecesaria e inoportuna”. La calificó de “penosa”, “decepcionante” y contradictoria con los valores de paz del país, especialmente en el contexto de tensiones internacionales.
Marcelo Abdala, presidente del PIT-CNT: “Estamos decepcionados, consternados… Subir a un portaaviones norteamericano en estos momentos es un acto penoso”.
Juan Castillo, ministro de Trabajo, dirigente comunista: “No me gustó”, dijo que genera un “mensaje contradictorio” con la paz.
Hubo malestar interno en el Frente Amplio, aunque algunos senadores como Nicolás Viera (MPP) lo defendieron como una “estrategia comercial” resume Ámbito. La tesis de Viera no tiene desperdicio “Si el presidente tiene que sopesar entre visitar un portaviones o que sobre el país recargue el aumento de aranceles a determinados productos de un 50%, ¿Qué va a hacer? Seguramente es mucho más beneficioso visitar un portaaviones que tener allí un peso extra de aumento arancelario. Son razonamientos lógicos”, sostuvo. Después de todo, nada de lo que hizo Yamandú Orsi durante toda su trayectoria política ni mucho menos en lo que lleva como presidente describe el perfil de un adversario ni tan siquiera un líder díscolo con Washington. Lo de Viera es la grosería del estafador.
Orsi siguió los pasos de Javier Milei quien dos días antes participó de la misma actividad: “La visita presidencial se inscribe en un proceso más amplio de cooperación militar entre ambos países, que también contempla la operación Daga Atlántica —con entrenamiento de fuerzas especiales en distintas bases argentinas— y la autorización por decreto del ingreso de personal y medios militares estadounidenses al país”, consigna La Nación (30/4). El otro ultraderechista que le rindió pleitesía a la flota yanqui durante su periplo fue el chileno José Antonio Kast.
Oscar Andrade senador del PCU y secretario general de ese partido expresó: “Nosotros tenemos la opinión de que es un contexto de una agresividad de los EEUU brutal. Es un contexto donde tenés a 11 millones de cubanos en una condición de bloqueo criminal … es inoportuna” (El Popular).
La conclusión que ni Andrade ni el PCU sacan, ni podrían ya que forman parte de ese gobierno, es que estos se definen por los intereses que representan. El encabezado por Orsi representa los grandes intereses del capitalismo, los exportadores, los bancos, las Afap , es decir de la burguesía y por tanto es un gobierno completamente proimperialista, que ha reclamado ser integrado al escudo de las Américas, la iniciativa de Trump para convertir toda Ameŕica Latina en un campo de operaciones militares del Pentágono. Se ha negado a denunciar el genocidio contra el pueblo palestino que sigue ininterrumpidamente. Ha celebrado el secuestro de Maduro como una ventana para que las “cosas cambien”. Un observador atento señaló que el presidente se mostró inconmovible durante los párrafos que denunciaban la carnicería de Netanyahu en los discursos del acto del primero de mayo.
Poco mas de una semana atrás, Orsi expresó en la red social X (antes Twitter) su “solidaridad con el presidente de Estados Unidos” por el supuesto atentado del que sería objeto en el Hotel Hilton durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca. Lo sintomático fue el enorme rechazo que despertó entre los usuarios de esa plataforma. Cerca de un millar de comentarios donde un publico notoriamente simpatizante del Frente Amplio, le endilga su silenció cuando EEUU bombardea Iran, o su complicidad con el sionismo, etc.
Se trata de un gobierno alineado milimétricamente al imperialismo. Lo sigue como la sombra al cuerpo, algo que viene de lejos ya con el gobierno de Tabaré Vazquez quien recibió a Bush, otro carnicero de Medio Oriente, durante su primer mandato. Lo peculiar es la época que atraviesa la situación mundial. Con más de 130 conflictos armados, más del doble que hace quince años, y con una presencia en todos ellos de la principal potencia militar.
Según recoge La Diaria: “No hay nadie que se sienta cómodo en esta situación, más en el momento en que Trump anuncia la invasión a Cuba”, reconoció un legislador del FA, sin identificar. “De todos modos, la fuente señaló que en la bancada también se es “consciente” de que “el presidente tiene un rol a jugar” y aseguró que la visita al portaaviones “estaba pactada desde antes” de que se conocieran las últimas declaraciones de Trump sobre Cuba” (5/5). En setiembre del año pasado ya se había suscitado una controversia por el ingreso sigiloso de un grupo de marines de EE.UU que realizaron ejercicios conjuntos con el ejército. El ejemplo es ilustrativo por sus alcances políticos. El ingreso se dio sin la venia del senado, que es quien debe autorizarlo, razón por la cual Javier Garcia, senador del Partido Nacional y anterior Ministro de Defensa de Lacalle Pou solicitó convocar de forma urgente a las autoridades al Parlamento. En ese momento la Ministra de defensa Sandra Lazo (MPP) explicó que este tipo de intercambio sin armamento “es usual, no solamente con Estados Unidos, si no con otros países también”. “Informó que en este caso en particular había sido pautado durante la administración anterior, por lo que sugirió que el senador García, entonces ministro, ya debería estar al tanto: “Este calendario comienza en 2021 y este intercambio ya estaba estipulado” (El País 8/9/25). Con extrema claridad queda establecida la continuidad completa entre los gobiernos derechistas y del FA también en este terreno.
El comportamiento de Orsi muestra la hostilidad de principios de esta centroizquierda completamente descompuesta con las penurias de los pueblos masacrados y explotados y la solidaridad también de principios con el imperialismo y los yanquis.
De nosotros habla la fábula. Esta es una lección política que los militantes y trabajadores debemos tener bien presente: Uruguay es parte oficial del territorio que abarca la guerra mundial en desarrollo.