Hacia finales de septiembre en la localidad de Munnar (Estado de Kerala), seis mil trabajadoras del té de las plantaciones de Kanan Devan Hills, controladas por la empresa trasnacional india Tata (una de las más grandes del mundo), se alzaron contra las históricas y brutales condiciones de explotación laboral. La rebelión estuvo liderada por la delegada combativa Lissie Sunny, una trabajadora con más de 30 años en la empresa, que ayudó a formar la organización de trabajadoras Unidad de la Mujer, conocida como Pompilai Orumai, que incluso se presentó a las elecciones locales a principios de este mes y ganó tres escaños (Rebelión, 23/11).
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