
En noviembre de 1914, el Comité Central del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, a través del comité de redacción de Rabotnitsa (Trabajadora) -una revista fundada en 1914 en San Petersburgo, cuyo consejo de redacción estaba compuesto, entre otras, por las bolcheviques Nadezhda Krupskaya e Inessa Armand- envió una carta a Clara Zetkin sugiriendo la convocatoria de una conferencia no oficial con el fin de unir a la izquierda de la Segunda Internacional. Un mes después, esta carta -que contenía los principales postulados del manifiesto del Comité Central del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia y que instaba a las mujeres de todos los países “a permanecer fieles al socialismo” y a “enrolar a las trabajadoras en la lucha contra todo tipo de paz civil y en favor de una guerra contra la guerra, una guerra estrechamente conectada con la guerra civil y la revolución social”- fue ligeramente modificada y remitida como una circular a las mujeres de la izquierda de los partidos socialistas de Alemania, Austria, Inglaterra, Francia, Bulgaria, Holanda, y los países escandinavos (Gankin y Fisher, 1940: 286).