El FMI aplaude el ajustazo contra el salario y el gasto social

Por un nuevo paro general
y un plan de lucha

La dirección oficialista del PIT CNT intentó utilizar el enorme paro general del 14 como una plataforma para presionar al gobierno y abrir un ámbito de negociación, con el objetivo de conseguir algún retoque mínimo en las pautas salariales.

A pesar de las declaraciones de Pereira, lo que intenta la burocracia sindical es evitar una “conflictividad gigantesca”, en el marco de los consejos de salario de 500.000 trabajadores y de una Rendición de Cuentas que profundiza el recorte en los gastos sociales. Intentan persuadir al gobierno de la necesidad de realizar algunas concesiones que puedan ser presentadas como triunfos para descomprimir la presión por abajo.

Pero el gobierno no está dispuesto a hacer concesiones que pongan en cuestión el beneplácito del capital financiero. La negativa a recibir a la dirección de la central se produce en los días en los que el gobierno se reúne con el FMI, de quien recibió congratulaciones por la política económica de ajuste contra los trabajadores. Así, el FMI se suma al coro de Standar and Poor´s y Moodys. Las conclusiones están a la vista: mientras la burocracia del PIT-CNT califica al gobierno de “progresista”, el Frente Amplio gobierna para el capital financiero.

La dirección oficialista de la central no coloca un programa y un plan de lucha consecuente para que la crisis no la paguen los trabajadores. Pasaron más de un mes intentando evitar la convocatoria al paro general del 14, que se vieron obligados a concretar debido a la intransigencia del gobierno. El programa que levanta la burocracia sindical coloca la reivindicación de un salario mínimo de $ 15.000, cuando la canasta familiar supera los $ 60.000, en el contexto de una inflación de dos dígitos desde el año pasado. Al mismo tiempo negocian con las patronales la flexibilización laboral y los despidos.

No quieren derrotar el ajuste sino negociar sus términos y condiciones con el gobierno y los patrones. Están de acuerdo con que los trabajadores deben bajar sus reivindicaciones y ajustar el cinturón en el marco de un contexto económico adverso.

Como parte de esta política pretenden utilizar la concesión de la instancia de negociación para bloquear la convocatoria de nuevas medidas de lucha, en particular de un nuevo paro general en el corto plazo.

Vázquez ya recibió a la cúpula del PIT-CNT en marzo y su respuesta fue contundente: el gobierno no está dispuesto a modificar las pautas salariales de ajuste. Si esta nueva reunión se concreta, la dirección de la central recibirá la misma respuesta. Los trabajadores debemos superar esta medida distraccionista, que pretende colocar las expectativas y la atención en la concreción de esta reunión, llevándonos a un callejón sin salida.

No será el tono condescendiente y la diplomacia de la subordinación lo que cambiarán las pautas salariales y la rendición de cuentas, será la lucha organizada de los trabajadores.

No se trata de presionar al gobierno para empujarlo un poco más a la izquierda, esa perspectiva lleva a los trabajadores por el camino del ajuste. La clase obrera debe desarrollar una orientación de independencia política frente al gobierno, discutiendo un programa contra el ajuste y un plan de lucha para que la crisis la paguen los capitalistas. En primer lugar, llamamos a que la Mesa Representativa vote un nuevo paro general de 24 con una gran movilización de todo el movimiento popular para agosto.

28/7/2016

Partido de los Trabajadores