Vamos por el paro general

Pereira y Abdala, blanquean el ajuste capitalista del gobierno

Luego del último paro general de 24 horas y conocidas las respuestas del presidente Vázquez a los reclamos del PIT-CNT, Fernando Pereira y Marcelo Abdala se han esmerado en destacar los “progresos obtenidos”.

Las “nuevas pautas” no son más que las viejas pautas que el gobierno estableció en el 2015, que el movimiento sindical rechazó en aquella oportunidad y que han implicado pérdida del salario real para los gremios que estuvieron sometidos a dichas pautas.

Vázquez tiró este cabo para que Articulación y el PCU, representados por Pereira y Abdala en el PIT CNT, tuvieran algún justificativo para aplazar y levantar medidas ya propuestas.

La mayoría del secretariado del PIT CNT pretendió aplazar el paro parcial ya resuelto para fines de setiembre, ni hablar de discutir un nuevo paro general, ya que su táctica es que los gremios vayan solos a negociar en los consejos de salarios frente a las empresas y las pautas de ajuste del gobierno. Esperar que la “barra” se desangre lugar por lugar, a sabiendas del carácter doblemente confiscatorio de la rendición de cuentas votada en el parlamento; con respecto al salario de los trabajadores públicos como con el conjunto de los salarios a través de la reducción de las deducciones al IRPF que termina gravando más al salario.

Se pretende ocultar que hay en curso una pérdida de puestos de trabajo, que ya las cámaras empresariales y el gobierno la están utilizando para extorsionar con el lema falso: o salario o empleo.

Tapar el cielo con un dedo

Hay en curso una ofensiva capitalista y del gobierno contra los salarios y los puestos de trabajo, pero el presidente y secretario del PIT CNT, sólo ven avances.

A pesar de reconocer que 600 000 trabajadores ganan por debajo de los 15. 000 pesos, no hay elevación del salario mínimo nacional, ya no a media canasta ($ 32.000) que reclamaron muchos sindicatos ( gremios de la enseñanza , municipales, etc), ni siquiera los 20.000 que reclamara Fuecys y el propio PIT-CNT. No hay eliminación de las AFAPs, ni para los cincuentones ni para nadie, no hay reducción de la jornada sin merma salarial frente a la desocupación, no hay un plan de estatización y puesta bajo control de los trabajadores de las empresas que cierren (Fripur), no hay inversión de obras públicas para la construcción y metalúrgicos, pero el presidente y secretario del PIT CNT han querido convencernos de los avances.

Crisis en la representativa del PIT-CNT

La posición sostenida por Articulación y el PCU naufragó en la última Mesa Representativa, donde 21 sindicatos contra 20 rechazaron la posición mayoritaria del secretariado, es decir la fórmula que acordaron Vázquez, Abdala y Pereira se transformó en inviable, el paro parcial no se aplazó, realizándose el próximo 15 de septiembre y además se resolvió que los gremios discutieran la definición de un nuevo paro de 24 horas.

Esta situación ha descolocado a la burocracia sindical oficialista y Pereira abrió públicamente una ofensiva contra el paro y en defensa del acuerdo con Vázquez: “Vamos a trabajar intensamente para que no se haga un paro de 24 horas. No se puede cometer un error tan grande desde el punto de vista estratégico”, dijo Pereira a El Observador. La discusión ha tomado estado público y Joselo Lopez declaró: “Si ellos creen que (hacer un paro general de 24 horas) es un disparate tienen todo el derecho de decirlo pero capaz la forma no es la mejor. A mí lo que me parece que no corresponde es que salgan a cuestionar la medida que ya se tomó y que digan que la movilización no va a tener la misma fuerza porque las corrientes mayoritarias no la apoyan”. En el mismo sentido se ha pronunciado Richard Reed en su Twitter, cuestionando las atribuciones antiestatutarias que se ha tomado Pereira al “demonizar” la propuesta de paro.

Programa, paro general y plan de lucha

Asistimos a una fractura expuesta de los acuerdos del último Congreso del PIT-CNT realizados por las corrientes que integran el secretariado incluida la lista 41 y la 5 de marzo.

La divergencia reside en que hay direcciones sindicales que no ven viable hacer pasar el acuerdo con Vázquez realizado por Pereira y Abdala, sin sufrir una crisis y hasta ruptura con su base sindical. Los opositores expresan la crisis que encuentra la política de sometimiento al gobierno de la mayoría del secretariado, pero no expresa un programa obrero de oposición al ajuste -en el entendido de que la crisis la paguen los capitalistas- y tampoco un plan de lucha hasta derrotarlo.

La oposición sindical (de la MR) presenta una diferencia sobre la oportunidad del paro general, pero no impulsa frente al gobierno un programa obrero frente al saqueo; aumento general de salarios, la eliminación del IRPF y las AFAPS, el salario mínimo vital y móvil, la reducción de la jornada sin merma salarial, los impuestos a las grandes fortunas, la estatización y puesta bajo control de los trabajadores frente al cierre y vaciamiento capitalista, un plan de obras públicas. Es este programa por el que hay que luchar si queremos derrotar el ajuste capitalista del gobierno y para que el paro general en ciernes sea un nuevo paso en la lucha general por conquistarlo.

Esta crisis en el PIT-CNT es una nueva confirmación que precisamos un polo clasista que encabece las luchas, recupere los sindicatos, convoque a un congreso del movimiento obrero y presente un programa político independiente de salida a la crisis capitalista.