UN NUEVO COMIENZO PARA LA IZQUIERDA Y EL MOVIMIENTO OBRERO

Las elecciones se acercan. La crisis capitalista empieza a sentirse en los hogares obreros. Se hacen sentir los envíos al seguro de paro, las reestructuras patronales, los cierres de empresa, las amenazas de lockout, la denuncia de convenios por las empresas. La carestía de la vida consume rápidamente los exhaustos bolsillos populares. En ese contexto, los candidatos con mayores chances compiten en una campaña vacía de contenido. Ni VázquezSendic ni LacalleBordaberry son verdaderas alternativas. Son distintas variantes de sometimiento nacional y defensa del gran capital. El Frente Amplio ya no representa una expectativa de cambios en beneficio del pueblo. Los dirigentes del Frente Amplio se han jubilado de la defensa de las más elementales aspiraciones y reivindicaciones populares. Se ha entrelazado con las grandes empresas, con la embajada yanqui, con los latifundistas sojeros, forestales o ganaderos, con la banca usurera.

La cúpula del PITCNT está enlodada por escándalos crecientes, participando en tercerizaciones, en negocios con el Plan de Vivienda Sindical, y mirando para otro lado mientras los obreros siguen en la miseria.

Es en este contexto que el Partido de los Trabajadores interviene en las elecciones. ¿A qué apunta la presentación del PT? A poner sobre la mesa la agenda de los trabajadores, que quieren ocultar los restantes candidatos. A poner en discusión la necesidad de reconstruir la izquierda sobre nuevas bases, levantando bien alto las banderas pisoteadas por los dirigentes burgueses del Frente Amplio.

Vamos por un nuevo comienzo. Si en octubre conquistamos una representación en el parlamento, estará al servicio de ese objetivo: reagrupar a la izquierda anticapitalista, recuperar los sindicatos como herramientas de lucha, terminando con la subordinación al gobierno, ayudar a construir una alternativa obrera y socialista.

Vamos por un nuevo comienzo. Para que la crisis la paguen los capitalistas y no los trabajadores, es necesario organizar la respuesta de los explotados frente al ajustazo que se viene, sea cual sea el presidente de turno. Y para preparar la lucha por un gobierno de trabajadores, y por la unidad socialista de América Latina.