Un encubrimiento al régimen de opresión

Encuentro de mujeres del FA

El pasado 12 y 13 de noviembre, mujeres frenteamplistas realizaron el “Encuentro Nacional de la Unidad Temática Derechos de las Ciudadanas”, donde el comunicado emitido se centra en dos cuestiones; la desigualdad salarial entre el hombre y la mujer por desarrollar la misma tarea, y la paridad de género.

Paridad de género

El eje del encuentro estuvo enmarcado en la iniciativa de presentar al senado la Ley de Paridad de género. La propuesta implica la paridad entre el hombre y la mujer en los cargos del Estado, así como para las listas electorales de los partidos políticos planteándolo como una salida a las problemáticas que sufren las mujeres.
Estas mujeres que pasarían a integrar el parlamento o cargos dentro del Estado responden a los intereses de sus partidos patronales y del capital, que en el caso del Frente Amplio es el que se encuentra llevando adelante la política del FMI y el ajuste sobre las trabajadoras y trabajadores. La incorporación de la mujer en el Estado no es sinónimo de avances de los derechos, como lo demuestra -por ejemplo- Maria Julia Muñoz quien bajo el primer gobierno de Vázquez vetó la ley de aborto y actualmente es la punta de lanza de la política de ajuste, privatización y represión en la educación.
Los partidos patronales en que participan las mujeres del FA son también responsables de la subordinación de la mujer, sometiéndonos a salarios de miseria (como lo muestran la lucha de las trabajadoras de supermercados), a la desocupación, a mantenernos en el aborto clandestino al cual la ley de despenalización nos sigue empujando; son los responsables de que seamos violentadas de las formas más brutales y de encubrir las redes de trata.
El Encuentro de mujeres del FA no colocó ninguna iniciativa sobre estas cuestiones, que tienda a resolver el trabajo precario y los despidos, la desigualdad salarial, la ausencia de derechos laborales y la opresión del Estado contra la mujer explotada.
En definitiva, la iniciativa de paridad de género es una zanahoria de los ajustadores que no produce ningún cambio en la situación de la mujer trabajadora. Esto porque la opresión de las mujeres no obedece al lugar que tienen en las instituciones del Estado o el gobierno, sino al papel que los hombres y mujeres ocupan en las relaciones de propiedad y de producción, su pertenencia de clase y programa político. Dicho de otra manera, la subordinación de la mujer es un problema de clase, no de género.

Un programa contra la cooptación

Lo cierto es que la propuesta de ley de paridad de género por parte del FA busca cooptar a los movimientos feministas y de mujeres independientes que han salido a la calle para reclamar #NiUnaMenos, en aumento desde los últimos dos años, para desviarlo en un reforzamiento hacia el aparato de dominación estatal.
En oposición a esta orientación, nuestro programa e iniciativas consisten en reforzar la lucha de las mujeres contra el Estado y sus partidos. Luchamos por desnudar frente a las masas la naturaleza y el carácter clasista de un régimen en descomposición, no por generar ilusiones en el Estado y sus instituciones. Denunciamos esta iniciativa como puramente distraccionista, en un marco de ataque contra el conjunto de los trabajadores.
La intervención del PT está al servicio de desarrollar la lucha de las mujeres para quebrar el ajuste. Llamemos a un Paro Nacional para exigir un salario mínimo igual a la canasta familiar, la prohibición de despidos con reparto de horas entre los trabajadores sin afectar el salario y contra el ajuste, el desmantelamiento de las redes de trata y centros refugio para todas las que sufren la violencia doméstica manejados por las propias mujeres. Con este programa, luchamos para que el combate de la mujer trabajadora sea parte de una lucha por la transformación social dirigida por la clase obrera.