Un Congreso que dividió aguas

Centro de Estudiantes de Sociales

El pasado miércoles 26 de octubre finalizó el Congreso del Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales (CECSo) que se había iniciado el sábado 22.

Como órgano máximo el Congreso definió los lineamientos sobre coyuntura política y Universidad del gremio para los próximos dos años, así como también su estructura y forma de organización.

La intervención de los sectores combativos tanto en los talleres como en los plenarios resolutivos cumplió uno de sus principales objetivos: desnudar políticamente a las corrientes oficialistas que dirigen el centro de estudiantes, principalmente a la UJC y todo su aparato. Los documentos aprobados (sobre todo de coyuntura política) demuestran el sometimiento que pretenden de los estudiantes con el gobierno nacional, los nacionalismos latinoamericanos y por lo tanto con las políticas de ajuste sobre la juventud, los trabajadores y la educación. Es todo un mensaje político de cara a un 2017 que se prevé intenso y de lucha, donde la necesidad de agudización de la batalla por más presupuesto serán mayores a los de agosto y setiembre de 2015. La línea política que pretendieron imponer a nuestro centro de estudiantes y también de la Federación es la de no moverle el piso al gobierno, aplastando cualquier tipo de libertad de expresión de las tendencias políticas. Con la excusa del avance de la derecha intentan regimentar a los estudiantes bajo un programa que justamente se asimila cada vez más con el de la derecha, tanto nacional como internacional (el ajuste, de forma más gradual, persigue el mismo objetivo que el de Macri y Temer en Argentina y Brasil).

La izquierda

A los límites políticos y de maniobra del oficialismo se lo opone el desarrollo y la consolidación de la izquierda combativa. La Agrupación 1º de Mayo dio una verdadera batalla política en el Congreso del Cecso, presentando documentos políticos sobre la coyuntura nacional y la universidad que polarizaron con la orientación oficialista del UJC-PCU, abriendo un debate entre los estudiantes sobre el carácter del programa y los métodos para democratizar el centro de estudiantes y la FEUU con el objetivo de enfrentar el ajuste y privatización del gobierno y Markarian sobre la Universidad. El congreso del Cecso dividió aguas entre dos perspectivas de carácter estratégicas.

Señalamos que la independencia política del gobierno y las autoridades universitarias es más que una simple consigna, es una necesidad política de los estudiantes si pretendemos defender la educación y los intereses obreros. Por eso de la mano de la masificación de los espacios y la calidad de intervención de los luchadores se clarificarán en el día a día las contraposiciones políticas que pretenden permear hacia el estudiantado en general.

La elaboración previa y las resoluciones del congreso permiten abrir el debate con los estudiantes, generando así un polo de reagrupamiento estudiantil que trasciende las facultades y acompañando al Consejero Federal de Humanidades lucha contra la privatización del Hospital de Clínicas, la mercantilización de la educación y por la independencia política del movimiento estudiantil en su conjunto.