Un balance del 1º de Mayo

El acto central del 1º de mayo, convocado por el PIT-CNT fue unos de los más menguados en términos de público de los últimos años. La burocracia sindical intentó disimular esta realidad aludiendo al efecto contrario del fin de semana largo. Lo cierto es que ni las más audaces excusas pueden disimular el desprestigio en el que ha caído la dirección sindical oficialista, que está entregando una por una las luchas de los trabajadores, en un proceso de cierres de fábricas y despidos. Tal es el caso de Fripur y más recientemente FANAPEL, donde la dirección del PCU condujo a los obreros a aceptar los despidos y el cierre de la fábrica, luego de convocar una multitudinaria asamblea de todo el pueblo de Juan Lacaze, lo cual configuró una fenomenal entrega. Estos dos conflictos muestran como una radiografía la política llevada adelante por el PCU y la burocracia sindical oficialista.

Se suma a esto la defensa de la política del gobierno en cuanto a la liquidación del derecho de huelga, mediante un protocolo de conflictos que establece la mediación burocrática antes de llegar a medidas de lucha, este mecanismo de hecho busca impedir las ocupaciones de las empresas que cierran o despiden desarmando a los trabajadores en favor de los intereses de la burguesía. El protocolo de conflictos y el decreto antipiquetes forman parte de un paquete de medidas para garantizar al gran capital y las multinacionales (UPM), la viabilidad para desarrollar aquí sus negocios y defender sus ganancias. Estas medidas también son una herramienta represiva para enfrentar a los trabajadores, que tiene una continuidad con la aplicación de la esencialidad, en el marco de una tendencia creciente de los trabajadores a desconocer sus direcciones sindicales y plantear conflictos. En el caso del decreto antipiquetes se presenta claramente como la faceta represiva del ajuste.

La burocracia sin salida
El reciente viaje de Fernando Pereira a Israel saludando la política del régimen sionista fue una bomba en la interna de la central, lo cual junto con el desarrollo de la política anteriormente descrita, fueron los principales motivos por los que el secretariado decidió colocar a dirigentes menos públicos en la oratoria del acto, incluyendo 2 mujeres. Explotando la cuestión de género, como una cortina de humo para no dejar en evidencia la crisis generada a partir de las declaraciones de Pereira y Cía. En el acto hablaron Elvia Pereira (FUM), Fernanda Aguirre (dep. DDHH, SUGHU) y el Chifle Molina (Sutel), los dos últimos integrantes del Secretariado (SE). 

En sus discursos los miembros del SE pusieron énfasis en la política de DDHH y la cuestión del avance del imperialismo en América Latina y la defensa de los procesos como el de Venezuela; en tanto Molina reclamó la concreción de los cambios, y mencionó también de forma fugaz la defensa de la lucha del pueblo palestino y las luchas de UTAA y POLO reivindicando el apoyo a estos últimos habiendo impreso allí todos los materiales de propaganda hacia el 1 de mayo.

Como era de esperar, de conjunto la política de la burocracia no ofrece una salida concreta a los procesos de lucha de la clase obrera, ni tampoco en el caso de Fernando Pereira, que prefirió no colocar una perspectiva de lucha de cara a la rendición de cuentas, donde estará en cuestión nada menos que el convenio colectivo docente, y el presupuesto educativo; su postura a nivel de la CSEU, en las jornadas previas al 1ro de mayo fue de no acordar ningún punto de su oratoria con el conjunto de los sindicatos de la educación, que entraran en un proceso de movilización. Su discurso lavado fue transitando por pasajes donde resalto el papel de la mujer, desde una perspectiva de género y no de clase y la reivindicación de la demagógica ley de cuota.

Una tribuna de los luchadores en el acampe de UTAA
Durante la semana previa al 1ro de mayo, nuestros militantes desarrollaron un importante esfuerzo en cuanto a la concreción de un acto de las agrupaciones sindicales clasistas y los gremios en conflicto en el acampe de UTAA. Esta orientación fue llevada a cabo con muy poca anticipación, sin embargo, en base a la tenacidad de algunos compañeros se logró sacar a través del pronunciamiento en las agrupaciones sindicales y estudiantiles, una coordinación en la carpa que contó con la participación de un conjunto de organizaciones sindicales y compañeros que están en conflicto, colocando la centralidad de las luchas que están en curso como punto de partida para nuestra propuesta (la Spezia, tiempost, Polo y Utaa).

Esta iniciativa logró colocar una perspectiva de unidad de los luchadores que se plasmó en el acto del acampe en el cual participaron unos 200 compañeros, y contó con la adhesión de agrupaciones sindicales y estudiantiles como la 21 de junio de la Feuu, el sindicato del Hospital de Clínicas, militantes de la ‘coordinación para el cambio’ de AEBU, compañeros de Polo, militantes del SUATT, Plenaria y del activismo sindical combativo. Nuestros compañeros participaron de la oratoria por las agrupaciones sindicales que integramos y que plantearon el debate para que estas convocaran: 1ro de mayo (FEUU), 1980 (ADEOM), 21 de agosto (ATES), y agrupaciones clasistas de AEBU.
El acto de la carpa debe ser tomado como un avance, bajo la bandera de la unificación de las luchas, contra el ajuste y las medidas represivas del gobierno y en el terreno de la lucha por la independencia política del PIT-CNT y por recuperar los sindicatos para los trabajadores, el acto contó con importantes adhesiones. Además esta iniciativa dejo en claro que grupos de la izquierda extra FA se negaron a realizar un acto común de los luchadores; como el acto paralelo de la UP de espaldas a los trabajadores organizados que dan la lucha en el PIT/CNT.

Frente único
Posteriormente al acto se realizó una nueva coordinación en la cual se aprobó una movilización a presidencia en apoyo a UTAA (10/5), bajo la consigna TIERRA PARA QUIEN LA TRABAJA Y POR LA UNIFICACIÓN DE LAS LUCHAS. Esta convocatoria amplió el radio de la coordinación a la que convocaron la FEUU y Ades Montevideo, además de los sindicatos y agrupaciones que participaron del acto del 1ro de mayo. Esta movilización de unas 1500 personas colocó una continuidad con la marcha contra el decreto anti piquetes y parte de una nueva iniciativa que debe dar mas forma a esta coordinación en apoyo de las luchas. La tarea es desenvolver a fondo la concreción de un frente único de lucha e independiente del gobierno para derrotar el ajuste, los despidos y la represión y abrir una salida propia de los trabajadores. 

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