Tribuna de los Trabajadores, reto superado

380 números de Tribuna de los Trabajadores han sido impresos en más de tres décadas de existencia de nuestra organización.

Desde nuestro último congreso, una veintena de ediciones vieron la luz en un lapso de poco más de 12 meses (abril de 2016/mayo 2017). Es por lejos la prensa partidaria más regular de la izquierda uruguaya. Este solo hecho tiene un valor por sí mismo en plena era digital, donde los grandes diarios asisten al derrumbe de sus ventas y se desdoblan en plataformas web y contenido multimedia para intentar mantenerse como formadores de opinión.

Sacar un periódico es relativamente sencillo. La dificultad no reside en ello, decenas de iniciativas de diversos grupos por mantener una prensa más o menos sostenida, han naufragado una tras otra a lo largo de la historia de la izquierda uruguaya. Muchas mantienen la estampa original y proclaman su existencia desde mediados del siglo pasado, pero no cumplen un papel central en esas organizaciones. Un órgano de aparición episódico es un saludo a la bandera, un ritual que se mantiene para cubrir la pata “leninista” que esas organizaciones dicen levantar, no pasa de una simple ‘performance’.

En la época que nos toca escribir estas líneas, se hace evidente que la lucha para que penetren las ideas revolucionarias en las masas, es una tarea de primerísimo orden. La clase obrera es permanentemente bombardeada desde todos los rincones. El acceso a internet obliga a un partido revolucionario a redoblar los esfuerzos para presentar batalla también en ese terreno, ya que allí se procesan debates de forma masiva. Esto ha sido utilizado como excusa por casi la totalidad de la izquierda para dejar de lado la tarea por una prensa regular. La explicación para este comportamiento es exclusivamente política: la adaptación a las modas circunstanciales y el abandono de cualquier programa de combate y superación del capitalismo. En otras palabras, una organización que aspira a tirar abajo este sistema debe remar permanentemente contra las ideas de la clase dominante, que llegan por un sinfín de vías hasta los explotados para envenenar y sembrar odio, desmoralización, confusión, xenofobia.

Inevitablemente, una publicación socialista tiene el objetivo de combatir a los enemigos de los trabajadores y a sus falsos aliados, así como proponer tácticas para tal o cual conflicto. Esto no puede concebirse en términos que no sean polémicos, lo que suele ser irritante para quienes no forman parte de dichos procesos, quienes no se comprometen.

El simple hecho de imprimir un diario obliga a discutir dónde colocarlo, a quién suscribir, con quién debatir este o aquel artículo, estar dispuesto a escuchar la devolución de sus lectores y a entablar un intercambio. Es decir, es la expresión de un organismo vivo, que interviene, somete a la prueba de las masas su programa, corrige, comprueba, y va de nuevo.

Tribuna de los Trabajadores se edita bajo la responsabilidad de un consejo compuesto voluntariamente por trabajadores, estudiantes, militantes. Desde el congreso de abril la responsabilidad que tenía el PT era alcanzar la regularidad de un número cada quince días. Este objetivo ha sido logrado en tiempo y forma, no sin dificultades y limitaciones, que tenemos la certeza superaremos en la siguiente etapa. Publicamos más de 150 notas, entre artículos, editoriales, entrevistas y crónicas, sin contar el contenido exclusivamente web que se publica en nuestra página de internet. Queda planteado desarrollar aún más la red de colaboradores y corresponsales, y la penetración en los lugares de trabajo, estudio y barriadas obreras en general.
¡Allá vamos!

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