Tienda Inglesa: la bronca de la base jaquea a la burocracia

Los trabajadores de Tienda Inglesa rechazaron ceder conquistas en asamblea multitudinaria. No sólo eso, sino que repudiaron a la dirección sindical que pretendía que los propios compañeros se autorrecortaran beneficios con la extorsión de “mantener los puestos”. Esta orientación es la que vemos repetirse sistemáticamente ante cada conflicto. La patronal anuncia que los números no dan y la burocracia sindical la secunda en el chantaje. En Tienda Inglesa se dio de forma más descarnada, pero ha sido la misma lógica de ajuste, retiros incentivados, envíos al seguro de paro y suspensiones.
Tienda Inglesa viene aplicando un mecanismo de “despido hormiga” desde el año pasado. Las secciones han sido reducidas, lo que genera una rotación permanente de personal y multifuncionalidad. Durante todo el proceso, la dirección sindical de TI y de Fuecys hicieron la vista gorda a este manoseo.
Estamos hablando de sectores que hacen ganancias fabulosas, pero no sólo eso, confiscan el bolsillo popular permanentemente remarcando y aumentando los precios.
El acuerdo firmado por la dirección del Sindicato de Trabajadores de Tienda Inglesa (SITTI) y Fuecys era un fiasco intragable que ponía de rodillas a los trabajadores. La asamblea tuvo el enorme mérito de detectar que el problema no estaba en los números dibujados por la empresa, sino en la burocracia que oficiaba como una oficina más de esta patronal negrera. La amenaza de despidos masivos que era reforzada desde la propia dirección gremial no surtió efecto y los burócratas salieron muy golpeados por la base obrera, que terminó votando un abogado propio que los representara en cada instancia de negociación.
El preacuerdo de precarización fue firmado por diez representantes del SITTI y por los máximos dirigentes de FUECYS, Favio Riverón (Presidente) y Miguel Eredia (Secretario General). Todas las tendencias subordinadas al gobierno, incluso las que posan de combativas o disidentes, están comprometidas en esta forma agravada de superexplotación que caracteriza a todo el “universo laboral” del comercio y los servicios.
Este conflicto mostró los límites y potenciales de un sector que sufre de forma agravada la rotación permanente y los contratos basura. La resolución más audaz que significó votar un abogado debe ser profundizada con la conformación de un comité o cuerpo elegido en asamblea para neutralizar las maniobras, rumores y las maquinaciones; mantener las conquistas y los puestos de trabajo. Eso sólo es posible con una dirección que defienda los intereses de los trabajadores y no que actúe como mediadora.
Ningún despido, ni recorte de conquistas
Fuera la burocracia
Por la independencia política del PIT-CNT
Que la crisis la paguen los capitalistas