Partido de los Trabajadores

PPP en el Clínicas, en una nueva etapa

El debate en torno a la refuncionalización (plan de obras y acondicionamiento) del Hospital de Clínicas ha entrado en una nueva etapa en el último mes de junio. En el Consejo Directivo Central de la Universidad, el pasado 27 de junio fue presentado el estudio de “prefactibilidad” (o de viabilidad) de las PPP, llevado adelante por un grupo de consultores supervisados y coordinados por Rodrigo Arim, decano de la Facultad de Ciencias Económicas. Más que con un estudio, nos encontramos con un conjunto de argumentaciones a favor del proyecto, que de ninguna manera se pueden sostener ante las distintas variantes que tiene el proyecto según los años de construcción y el contrato que prefiera la UdelaR. La estimación del costo para las obras del HC es de un total 120 millones de dólares. Sin embargo, los costos que afrontaría la UdelaR ante el privado que se encargaría de la construcción y el mantenimiento de diversos servicios pueden llegar a ser de más de 930 millones de dólares.

-Negocio redondo-

Teniendo en cuenta las diferentes variantes, la reconstrucción puede llevar 2, 3 o 5 años y el contrato puede ser de 25 o de 35 años, combinándose entre sí las opciones años de obra y años de contrato. El costo puede ir desde los 641 millones de dólares (5 años de construcción y 25 años de contrato) a 931 millones (2 años de construcción y 35 de contrato). La diferencia entre todas esas combinaciones corre entre esos márgenes (¡entre 5 y 8 veces el costo de la obra!). Pero ninguna se presenta como una opción positiva para nuestra universidad, que tendría que comprometerse durante décadas con un privado. El gobierno de turno, durante los años que dure el contrato, tendría que garantizar los fondos para que la universidad cumpla con el pago anual (además del presupuesto que debe destinar a su funcionamiento cotidiano). Esto representaría, sin la necesidad de ser un experto político, una hipoteca del conjunto de la universidad. El ahogo presupuestal que ya existe, se profundizaría cuando tenga que pagar prioritariamente el cánon anual del HC, y en segunda instancia pagar salarios, investigaciones, infraestructura, programas de extensión y muchos etcéteras. Proyectando el pronóstico, podríamos decir que las PPP en el Clínicas vendrían con más privatizaciones y con aún más mercantilización educativa.

Ya hay, obviamente, varias empresas poniendo un ojo sobre lo que suceda en los próximos CDC, listas para disputarse la ejecución de la PPP. Además del Banco Santander y la empresa china que ya ha tenido contacto con Markarián, se ha conocido el interés de la empresa española Eurofrinsa (Brecha, 30/6). Se trata de una compañía con múltiples sucursales a nivel mundial y con fuertes denuncias que han sido encajonadas por el Estado español. Una de las acusaciones apunta a un financiamiento –soborno- al gobierno títere de Angola, a cambio de la realización de inversiones sin trabas en ese país.

-El gobierno y Markarián-

La encrucijada en la que se encuentra el Hospital tiene como responsables al gobierno nacional y al rector Roberto Markarián, acompañado hasta ahora por las camarillas docentes universitarias (ninguno quiere “pelearse” con el gobierno). El presupuesto realizado por el Poder Ejecutivo dista mucho de lo pedido por la Universidad (que a su vez dista de lo que realmente necesita) y la voluntad política está muy lejos de considerar como una posibilidad el financiamiento público. La contundente negativa de Astori y el gobierno colocan la imposibilidad de destinar esos recursos porque busca evitar el crecimiento del déficit fiscal. Sin embargo, el nivel actual del déficit y su posible aumento en el futuro no se debe a ningún aumento en el gasto público social ni tampoco se vería realmente comprometido por el financiamiento del Hospital de Clínicas. El déficit fiscal está íntimamente abrazado a los compromisos que tiene el gobierno con el capital financiero y los grandes capitales que son exonerados y subsidiados en nuestro país. Por ejemplo, solamente durante 2017, el Estado está comprometido a pagar aproximadamente 3.200 millones de dólares de amortizaciones e intereses de deuda (según datos del MEF). Es decir, ¡25 veces lo que costaría la obra completa del Hospital de Clínicas! Queda más que claro que el gobierno no tiene argumentos sólidos para defender tal posición, tampoco Markarían.

-Lo que viene-

Tras los posicionamientos en contra de las PPP de varios Consejos de facultades (en los últimos días Humanidades y Derecho), el panorama al interior del CDC es distinto al de hace algunos meses y está la posibilidad de que se pueda lograr el rechazo a esa modalidad. Sería el primer gran triunfo de la enorme lucha que se viene dando. Pero debemos ir también por el pez grande, es necesario arrancarle al gobierno el presupuesto para avanzar en la financiación directa, sin comprometer al HC ni a la Universidad.
Llevemos a fondo esta lucha contra el gobierno y las autoridades universitarias que le siguen el juego, solo la independencia política de ambos nos permitirá defender al Hospital de Clínicas autónomo y cogobernado.

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