Los estudiantes irrumpen en la escena

Camilo Márquez

Uno de los datos sobresalientes de la enorme huelga en la enseñanza es el que protagonizaron los estudiantes. Cientos de activistas juveniles que despiertan al calor de la lucha de los trabajadores. Decenas de gremios nuevos a nivel secundario.Fortalecimiento de los centros universitarios revitalizados por una nueva inyección de participación, debate y acción. El marasmo que caracterizaba a los centros de las facultades, que vegetaban en el rutinarismo y los debates sibilinos voló por los aires ante los reiterados ataques del gobierno a las medidas de lucha y volcó a un sector importantísimo del estudiantado a tomar parte en las movilizaciones, multiplicó varias veces el número de participantes en las asambleas e impulsó las medidas más audaces, como las ocupaciones y piquetes.

A nivel de secundaria quizás es donde más se verifica la pronunciada influencia del conflicto. Casi como un efecto colateral del choque entre el gobierno y los sindicatos docentes brotan gremios de estudiantes como hongos luego de la lluvia. Más allá de los “históricos”, como el Bauza, Dámaso, Miranda o el Zorrilla, donde se mantiene un hilo de continuidad desde hace al menos una década, otros tantos gremios novísimos dan la tónica de la profundidad alcanzada por la huelga y la justeza de los reclamos. Como ejemplos podemos mencionar los gremios de los liceos 65 (Cerrito de la Victoria), 43 (de Rincón del Cerro) o el Nº 1 de Rincón de la bolsa. Todos ellos han ocupado sus centros, algunos por varios días y sus organizadores realizan un rápido aprendizaje político bajo el tercer gobierno del Frente Amplio.

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Lo que puso al desnudo la reconstitución de un nuevo movimiento estudiantil secundario, bajo éste signo, es la ausencia absoluta de dirección en este terreno de cualquier organización política, la coordinación de diferentes gremios por diversas vías y hasta el paralelismo de las mismas en un equilibrio precario y poco definido es la demostración de que ni el PCU­UJC ni ningún otro grupo del FA ha podido hacer pie en este sector del estudiantado, salvo los lugares donde ya antes de la huelga tenía alguna presencia como el Bauza o el IAVA (este último con definiciones hasta reaccionarias y antihuelga). La explicación de esto es que el FA no tiene nada que ofrecer a los jóvenes. A nivel terciario está presente bajo nombres como Frezelmi o Susana Pintos y en esto radica su fortaleza propagandística, en secundaria su nulo control se explica por la falta de aparatos.

Queda planteado al movimiento estudiantil el desarrollo de una poderosa Coordinadora de Estudiantes, que aproveche el ascenso de un nuevo activismo, despojado de ligaduras con el Frente Amplio y sus partidos conciliadores. La nueva generación reclama su puesto de lucha en la batalla, las tareas son inmensas y el presente prometedor. Manos a la obra compañeros, sin duda el futuro es nuestro.