La trata de personas: El segundo negociado más rentable del mundo

Uruguay no es una isla

En la actualidad cuatro millones de mujeres, niñas/os y adolescentes son víctimas de la trata de personas a nivel mundial. Con esta cifra grotesca, es ingenuo pensar que Uruguay esté ausente del tránsito y destino de estas redes que funcionan a nivel mundial.
En nuestro país las mujeres que se han atrevido a denunciar a los tratantes y han sido atendidas por el MIDES en el 2014 fueron 113, la mayoría de ellas dominicanas (El País, 13/9/2015). Esta atención se hace mediante la financiación de organismos internacionales, con un presupuesto ínfimo. El MIDES ha proclamado públicamente la escasez de recursos existentes destinados para el tratamiento de las mujeres rescatadas de las redes de trata.

La Trata: un “mal necesario” para el Estado.

El primer dato que salta a la luz, y que demuestra la complicidad del Estado en el entramado y el funcionamiento de la trata, es la ausencia de datos, nuestro país no contabiliza los casos de trata en bruto. En un informe del MIDES se hace explícita la existencia de este negociado capitalista en el país. Incluso se detallan las rutas concretas de estas redes, donde se trafican adolescentes, desde Argentina (Formosa, Chaco, Misiones y Corrientes) hacia Punta del este. Desde el Estado claramente la problemática es sabida. El problema está en que es el mismo Estado que hoy día mantiene el secreto bancario, el cual permite que los empresarios y quienes lucran con la esclavitud de estas adolescentes y mujeres, puedan guardar su dinero con discreción. Así como el Estado no se da los mecanismos para la prevención de los feminicidios mediante la atención de las mujeres víctimas de violencia doméstica, tampoco destina sus recursos a la prevención de la trata, esto en detrimento del pago religioso de deuda externa, por lo que el desmantelamiento de la trata no es la prioridad, pues implica un gran negociado. Los intereses del Estado no están colocados al servicio de las mujeres que están siendo víctimas de esta esclavitud, sino en el ocultamiento mediante el secreto bancario de los dueños amos y señores que lucran con estos negocios.

Organizarse

Debemos darnos un programa como trabajadoras, independiente del Estado y de la iglesia, principales promotores de la miseria económica y las condiciones laborales a las que estamos condenadas.
Desde el Plenario de Mujeres Trabajadoras del PT llamamos a las compañeras a organizarnos, bajo un programa socialista, para que la crisis no se descargue sobre nuestras espaldas, luchemos por el desmantelamiento de la trata de personas y su prevención.

Hagamos de nuestra voz, un programa con independencia política, que modifique las bases sociales de explotación del sistema capitalista, las cuales dan rienda suelta y son el principal motor de nuestra doble opresión.
Pongamos nuestra voz en el encuentro de mujeres que se realizara en Uruguay en 2017.

¡Súmate al Plenario de Mujeres Trabajadoras!