FANAPEL: Viva la lucha contra los despidos!

La ciudad de Juan Lacaze, Colonia, está atravesando un momento muy duro en el que los trabajadores de Fanapel están por segunda vez en menos de un año en el seguro de paro.

En Agosto del año pasado, el 90% de los trabajadores estuvo en el seguro de paro hasta setiembre que retomaron la actividad en régimen de seguro parcial. Desde diciembre, y por un acuerdo entre la fábrica, el ministerio y el sindicato Cuopyc, los trabajadores nuevamente se encuentran en seguro de paro, con el agravante de que esta vez la Fabrica está en riesgo de no continuar con la actividad y que deja a sus trabajadores en una total incertidumbre.

El sol y la luna: Las políticas de favorecimiento al capital extranjero y la “industria nacional”

También en Agosto del pasado año, la papelera Pamer de Soriano envió a 65 trabajadores al seguro de paro. Esto demuestra que el problema de Fanapel no se debe entender como un hecho aislado, sino como un programa en concreto que viene del gobierno del FA en donde por un lado se exonera a los grandes capitalistas de la Pasta de celulosa como UPM Y Montes del Plata y por el otro camino, mas tumultuoso y embarrado, las empresas que pertenecen a la industria nacional sucumben con un soplido ante un leve movimiento del capital. Es decir, que lo que ocurre no es casual, ni es producto de la falta de modernización de las fabricas nacionales ni esos versos, sino que tiene que ver con una política del gobierno de servidumbre y obediencia a las exigencias del gran capital extranjero que continúa exacerbándose con la nueva instalación prevista en las costas del Río Negro de otra pastera de UPM.

Dichas pasteras multinacionales no garantizan el desarrollo de una industria nacional, reivindicación histórica de la izquierda olvidada por el Frente Amplio y todos los gobiernos progresistas de América latina, porque ninguno, ninguno desarrolló una industria nacional en el país que le tocó gobernar. Ni Venezuela que fue el faro de todos los gobiernos progresistas lo hizo mientras tuvo caja, es decir, mientras el precio de las materias primas (rol fundamental de la economía de América Latina, que se tambaleó cuando la crisis capitalista del 2008) estaba a un precio elevado.

Ahora Venezuela está sumergida en una profunda crisis y he ahí el problema de la dependencia y del escaso o nulo desarrollo del gobierno nacional y de los gobiernos de la región de la industria nacional. Algo que explica, no por completo porque el problema tiene varias aristas, cuando cayeron esos precios cayeron los gobiernos: cayó el kirchnerismo con el precio de la soja, el Chavismo se hundió con el precio del petróleo, Brasil tambaleó con la quiebra de la industria más importante de América latina,la Petrobras, etc. Hay que entender esto anterior para entender la dependencia, para entender cuál es nuestro rol en la economía capitalista y para entender también como el Frente Amplio dejó de ser una alternativa de cambio hace rato.

¿Cuál es el movimiento que sacudió a Fanapel?

Lo que desestructuró a Fanapel fue la apertura de los mercados del país vecino por parte de Macri y su política favorable para la entrada de capitales quitando las restricciones que había puesto el gobierno Kirchnerista. Esto fue lo que propició la compra de papel a China en lugar de a Fanapel como lo venía haciendo argentina. Esta vuelta de tuerca en la política del otro lado del río fue el germen que causó la crisis de la Fabrica y lo que demuestra de forma clara la fragilidad de la industria nacional que nunca fue desarrollada por el Frente Amplio ni por ninguno de los progresismos en América Latina.

Los despidos en el país: moneda corriente

Los despidos constantes y sonantes que se vienen dando desde hace ya un tiempo en el país desnudan la política ineficaz del FA, el desgaste de la experiencia de los gobiernos llamados “progresistas”, y el cumplimiento de las exigencias del gran capital por parte del FA para pagar los vencimientos de los intereses de la deuda externa. Medidas en contra de los trabajadores para cumplir con esas exigencias: el recorte en salud y educación que se hizo en la última rendición de cuentas del año pasado, la privatización del hospital de clínicas y ante la reacción popular el decreto de esencialidad en la educación (cuyo único precedente de una medida como esa fue el gobierno nada menos que de Pacheco Areco a fines de los sesenta).

Experiencias recientes: Fripur en Agosto del año pasado, donde más de 900 trabajadores, en su mayoría mujeres, se quedaron sin trabajo; Ecolat en Nueva Helvecia, ciudad vecina de Juan Lacaze, donde 400 trabajadores se quedaron también sin trabajo; Agolan en la propia ciudad y la lista es larga.

A pesar de una aparente catástrofe se puede superar la oleada de medidas en contra de los trabajadores

Una experiencia en la vecina orilla nos da el impulso que se siente venir desde el Río de la Plata, es la que tuvieron los compañeros de AGR en Argentina hace pocos días donde tomaron la fábrica ante el eventual cierre y han logrado un gigantesco movimiento de solidaridad obrera y popular con esta ocupación.

Los trabajadores no necesitan un poco de oxígeno, sino que necesitan ante la reiterativa pérdida incertidumbre y pérdida de empleo en la región del país, respirar con sus propios pulmones creando su propio programa de prohibición de los despidos(otra reivindicación de izquierda olvidada por el FA), un programa que exija la apertura de los libros contables de las empresas, y que plantee una lucha independiente de los trabajadores, que ocupe la fábrica de ser necesario, que salga a la calle, que controle su propio trabajo sin subvención a la empresa, en caso de que la empresa no quiera hacerlo. En suma, que ponga en pie y con firmeza su propio programa independiente de los gobiernos y las burocracias que transan con las empresas.

El Partido de los Trabajadores con los trabajadores: ¡Arriba los trabajadores de Fanapel y Agolan, esta lucha es nuestra!