Entrevista al compañero Sergio Sommaruga secretario de asuntos laborales (SINTEP)

La enseñanza privada en Uruguay es una zona franca, con salarios de hambre”

En el último período la enseñanza privada ha estado presente en los medios de prensa por diferentes motivos, unos de ellos es porque ha sido uno de los sindicatos que no firmo el convenio en esta ronda de consejo de salario; ¿Por qué no se pudo firmar?

Entiendo que el análisis de la coyuntura del consejo de salarios para los trabajadores en general y para los de la enseñanza privada en particular debe buscar interpretaciones específicas y generales para entender que está pasando y porque.

Respecto a los factores de contexto general nos parece importante señalar que esta sexta ronda de negociación colectiva se desarrolla bajo una relativa intensificación de las contradicciones de la lucha de clases. Esta intensificación está impulsada por la tensión que surge de la retracción de la tasa de actividad económica (lo que se dio a conocer como “enlentecimiento del crecimiento”) y el mantenimiento del patrón de acumulación de las riquezas que tiene el capitalismo en un país como el nuestro.

En los hechos, esta tensión significa la ruptura del pacto distributivo que desarrollaron los gobiernos del frente amplio en la última década. Mantener el patrón de acumulación de la riqueza en una coyuntura como esta, significa cuidar una dinámica distributiva que favorezca a los sectores privilegiados y eso, para los trabajadores, implica, ni más ni menos, que la desvalorización de nuestra fuerza de trabajo.

Bajo ese punto de vista me parecen muy claros los fundamentos de los lineamientos del poder ejecutivo para los consejos de salario. La desindexación salarial es una parte fundamental de esa tendencia a la depreciación del poder adquisitivo del salario y una forma de asegurar, al mismo tiempo, la tasa de ganancia de la clase dominante. Creo, sin ánimos reduccionistas, que este es el escenario general de los consejos de salarios en la actualidad y que los lineamientos del gobierno no favorecen a los trabajadores.

De este análisis general se desprenden los componentes específicos que explican el trancazo en el consejo de salario. La inflexibilidad del poder ejecutivo para adecuar los lineamientos a las necesidades de los trabajadores y la intransigencia de las patronales para discutir los derechos de los trabajadores del punto de vista salarial y extra-salarial.

Bajo esta óptica es muy claro las razones que llevan al gobierno a rechazar los correctivos semestrales por inflación que conseguimos los trabajadores para atenuar el impacto de la desindexación salarial, así como es muy claro el porqué las patronales se subieron rápidamente al coche del gobierno, cerrándose además a discutir temas tan importantes como el salario, como por ejemplo la cláusula contra los despidos arbitrarios, el castigo económico para los empleadores incumplidores que pagan sistemáticamente fuera de fecha o cuestiones vinculadas al cuidado de los trabajadores en materia de salud laboral.

Por otra parte es muy importante tener en cuenta que el estancamiento del consejo de salario no le sale gratis a los trabajadores ya que a 7 meses de iniciado el proceso de negociación colectiva aún no han visto prácticamente ni un peso de ajuste salarial.

Eso es motivo de angustia y preocupación, porque son miles los trabajadores en todo el país que están necesitando como el agua la mejoría de sus menguados salarios, pero nosotros no tenemos vocación de florero. Estamos acá para defender los intereses de los trabajadores y sus decisiones soberanas.

Veremos en este proceso de fortalecimiento de la herramienta sindical en el que estamos metidos, hasta donde nos da la relación de fuerzas, porque eso en última instancia es lo que define hasta donde llegar en esta etapa.

¿Cuáles son los beneficios que obtiene la enseñanza privada en este país? , ¿Qué debería hacerse al respecto?

La enseñanza privada en Uruguay es una zona franca, pero con salarios de hambre. Las patronales no pagan un peso de impuestos y los salarios por laudo apenas superan los 10 mil pesos en muchas de las categorías.

Desde el punto de vista económico, las instituciones de enseñanza privada no le aportan un peso a la sociedad uruguaya.

Solo en el año 2012, por la exoneración del IVA de facturación y el 25% del IRAE el erario público resigno más de 3300 millones de pesos. A eso hay que sumar otra serie de prebendas como el no pago del aporte patronal al BPS, el 5% de complemento al FONASA así como el no pago de ningún tributo municipal.

La sociedad, sin darse cuenta, está haciendo un enorme esfuerzo económico subsidiando el sistema educativo privado.

A mi entender es imperioso dar a conocer esta situación de privilegio fiscal que tienen las patronales de la enseñanza privada.

Por un lado para romper con la impunidad del desconocimiento público de esta situación, por otro lado para resistir y rechazar la profundización de la política de mayor privatización como las iniciativas de los vouchers y por último, pero no menos importante, para desarrollar un proceso de acumulación de fuerzas que nos permita desnudar el carácter mercantil de la mayoría de las instituciones de enseñanza privada en Uruguay.

Los recientes conflictos en la educación privada, ¿Qué perspectiva le abren a SINTEP?

El Sintep está en un proceso de fortalecimiento en los últimos tiempos. La conflictividad no es lo nuevo. En el capitalismo el conflicto es el pan nuestro de cada día. Lo que cambio fue otra cosa. Viene más de adentro.

Creo que el SINTEP está en un proceso de fortalecimiento cuantitativo y cualitativo, que tiene que poner mucho énfasis en que sea desde la base y en clave de organización y lucha.

Tenemos muchos desafíos por delante, de orden táctico, programático  y estratégico, pero ninguno de esos desafíos son viables si no contáramos con los compañeros y compañeras que nos dejan militar a su lado. Sin ellos ningún cambio hubiere sido posible en SINTEP y con ellos todo lo que nos resta por hacer no sé si será más fácil, pero seguro que será posible.

El SINTEP ya no es ni será lo que era y eso muy de a poco, pero es cada vez más visible y eso es un logro exclusivamente colectivo.