El otro lado de las pasteras: Fanapel, un problema de conjunto

Estado de situación

Lo que ocurrió en Fanapel el pasado mes de agosto no tiene precedentes históricos ni de ningún tipo. Se enviaron al seguro de paro al 90% de sus trabajadores (270 obreros) producto de la falta de mercados para poder colocar la producción. El principal comprador del papel de la fábrica era Argentina, quien a partir del momento en el que Macri toma el poder la comercialización con dicho país se dificulta a causa de la apertura de los mercados y el inicio de la compra de papel a China.

Antecedentes recientes de Fanapel

Actualmente la fábrica le compra celulosa a las pasteras multinacionales instaladas en el país, luego de haber probado con producir celulosa con pasta de pino en vez de eucaliptus que sale más caro, porque le cuesta más barato comprarla ya producida que producirla ella misma.

La dificultad que esto arrastró y se materializó es que desapareció esa sección que producía la pasta de celulosa y por lo tanto quedaron muchos trabajadores desempleados.

Es decir, desde el año pasado que Fanapel ya no produce su propia pasta de celulosa, situación en ese momento que dejó a 80 trabajadores comprometidos con su fuente de trabajo, de los cuales 37 fueron reubicados y el resto fueron despedidos y jubilados por anticipado (este último fue el caso de los trabajadores con una edad más avanzada)

En estos días los trabajadores se encuentran trabajando en un régimen de seguro de paro parcial. Trabajan veinte días y los restantes días del mes computan para el seguro, por lo menos así continuará según lo resuelto en asamblea hasta el mes de Febrero del año próximo.

Inversión extranjera y desindustrialización

Para empezar, es adecuado poner un ejemplo de otra papelera nacional. La papelera Pamer de Soriano hace poco más de un mes mandó a 65 trabajadores al seguro de paro, de manera que Fanapel no es un caso aislado, sino que su situación dentro del ramo tiene que ver con una política y con un programa en particular que está llevando a cabo el gobierno del Frente Amplio. Dicho programa político se trata, por ejemplo, de las exoneraciones que se les da a las empresas tales como UPM y Montes del Plata, por las ventajas aduaneras que se les ofrece a éstas y por el intencionado descuido de las empresas que forman parte de la industria nacional.

En contrapartida, el Frente Amplio está garantizando la instalación de una nueva pastera en la costa del Río Negro, lo que pone de manifiesto la política en favor de los grandes capitales extranjeros. El tema medular es que bajo estas condiciones nuestro país -ni ningún país- como ocurre en el conjunto de América Latina bajo los gobiernos nacionalistas y “progresistas”, va a salir del nivel de dependencia en el que se encuentran por seguir programas políticos que favorecen a los grandes capitales extranjeros. Estas plantas garantizan trabajos aislados y precarios en el país pero no fomentan ningún tipo de industrialización al interior del territorio.

Otra de las consecuencias, no menos importante, es que el fomento desmedido de este tipo de industria también trae consigo el deterioro de las tierras por el exceso de las plantaciones de eucalipto ya que las tierras bajo este tipo de plantación absorben un caudal importante de agua y quedan infértiles por mucho tiempo.

El resultado es que se ha producido una involución de una industria nacional y por lo tanto no se garantizan condiciones dignas de vida a sus habitantes de forma prolongada. Lo que se trasluce con claridad es que la industria nacional se cae de a pedazos, mientras que por la senda contraria el frente amplio anuncia la instalación de una nueva mega pastera. Y lo mas importante es que le entregamos nuestros recursos naturales, como la tierra, al capital internacional.

Que hacer para no caminar con piernas ajenas

Ante esta situación de crisis política del llamado “progresismo” y de la poca envergadura que tiene la derecha actualmente, es muy importante abrir una alternativa nueva que lleve a los trabajadores y estudiantes a dar un salto político y a proclamarse como alternativa independiente del Estado y sus partidos.

La lucha y la responsabilidad está en asumir esta meta como una tarea grave e histórica para echar por tierra al único sistema social vigente que existe en nuestros días que arrastra a las personas a vivir en condiciones poco dignas y a otras en la opulencia.

Por la prohibición de los despidos, por impuestos progresivos al gran capital que son quienes tienen la espalda para soportar la crisis. Esa es la tarea para empezar de una vez a movernos con nuestras propias piernas. Que la crisis la paguen los capitalistas y que los trabajadores y estudiantes salgamos con un programa combativo y de respuesta a los gobiernos ajustadores y privatizadores como el del Frente Amplio.