El Gran Hermano del Frente Amplio


Lucía Siola

El gobierno de ‘izquierda’ uruguayo no quiso ser menos que su par estadounidense. Cuando aún resuena el caso Snowden -por el inmenso aparato de espionaje mundial que puso al descubierto-, el Ministerio del Interior con el aval de Presidencia compró un avanzado sistema de espionaje llamado ‘El guardián Web’.

La compra se realizó de forma ilegal, es decir no estuvo regida por el reglamento de compras que utiliza el Estado, no fue pública, no se realizó mediante licitación, y tampoco fue a partir de una solicitud del Poder Judicial.

Se trata de un sistema de espionaje, que permite la supervisión en tiempo real de 800 celulares y 200 teléfonos fijos, también permite crear cuentas espejo de hasta 100 mails y el monitoreo de hasta tres redes sociales.

De este modo el gobierno pretende violentar los más elementales derechos democráticos de los trabajadores uruguayos. El espionaje estatal ha estado siempre al servicio de la represión de la clase obrera y sus organizaciones, los renegados de izquierda que hoy gobiernan lo saben muy bien. Se trata entonces de una política para reforzar la represión, y la criminalización de la protesta social, en el marco de la reactivación tecnológica, como presupuestal y hasta legal del departamento de Inteligencia, el cual el Frente Amplio había prometido desarticular.

La gran huelga docente, mostró que inteligencia, el Departamento de Operaciones Especiales (DOE) continúa con el espionaje a los luchadores. En diversas movilizaciones y ocupaciones de liceos, se pudieron ver agentes fotografiando compañeros, y en liceos del interior solicitando nombres y datos de los trabajadores y padres que ocupaban los liceos, sumado a las detenciones e interrogatorios ilegales con métodos de torturas a manifestantes que se dirigían a la movilización del aniversario a la masacre del Filtro.

En el marco del agotamiento de un gobierno de colaboración de clases, y del despertar del movimiento obrero uruguayo, el gobierno Frente Amplista profundiza su política de persecución y represión al mejor estilo de la derecha tradicional.