El desayuno de trabajo de Mujica con el PIT-CNT

“El mundo no tiene que estar tapado de chimeneas”

Rafael Fernández 

Tal vez con la intención de dar un auditorio ‘popular y progresista’ a un presidente que aún desaliñado es más afín a dar charlas en el Konrad o la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), el Secretariado del PIT-CNT convocó a un “desayuno de trabajo” con Mujica y el gobierno. Esta especie de “ADM obrero” terminó sin embargo con un gran fiasco para los dirigentes que postulan que de la mano de los gobiernos frenteamplistas vendrá el desarrollo nacional a través de un “cambio en la matriz productiva del país”.

Mujica enterró el planteo del PCU y del PIT-CNT de crear un “Frigorífico Nacional” y toda expectativa en un proceso de industrialización.

Es sabido que algunos dirigentes sindicales –y en particular el PCU– han apoyado la instalación de grandes multinacionales (la forestación y Botnia-UPM, Aratirí para explotar el hierro) que encima son denunciadas por contaminantes, con el argumento de que serían el comienzo de un proceso de industrialización. Para ello, el gobierno debería impulsar que se exportaran no las materias primas sino productos terminados o al menos con “valor agregado”. El dirigente del PCU Marcelo Abdala sueña con una industria siderúrgica a partir de Aratirí y del impulso estatal a través del gobierno del FA.

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La ilusión en una industrialización financiada por un “Banco del Sur”, destinada al mercado latinoamericano, y apoyada en el bloque bolivariano, no resiste el menor análisis. Los gobiernos nacionalistas del continente, que se beneficiaron durante años de ingresos excepcionales por el incremento de la renta energética (exportación de petróleo o gas natural), fracasaron estrepitosamente a la hora de impulsar la industrialización y la unidad del continente. Las anteriores experiencias nacionalistas de carácter burgués o pequeñoburgués (MNR boliviano, peronismo, Velazco Alvarado, Getulio Vargas, batllismo, etc.) ya habían demostrado la incapacidad histórica de la burguesía para concretar la emancipación nacional, la reforma agraria, la unidad latinoamericana y la industrialización.

Los actuales procesos tanto de la izquierda de tipo “lulista” y frenteamplista, o del nacionalismo latinoamericano, no han hecho más que confirmar esa caracterización.

Mujica, que ha dado la bienvenida a todos los grandes emprendimientos depredadores del ambiente, basados en la explotación más atrasada de nuestras materias primas, ha dado una fundamentación ‘teórica’ a esta incapacidad de los gobiernos burgueses y pequeño burgueses. “El mundo no tiene que estar tapado de chimeneas”, le respondió el presidente a Marcelo Abdala. Viniendo de un gobierno bajo el cual cada vez más la economía es dependiente de la exportación de commodities, la frase es todo un programa de defensa del atraso, la concentración de la tierra en manos del latifundio (cada vez más extranjero) y el sometimiento a las multinacionales.