Declaración de Agrupación 21 de Agosto de ATES: No al Falso convenio

El falso “convenio” impuesto por el gobierno, no fue el resultado de una negociación. A lo largo de todo el conflicto este fue rechazado por varias asambleas en todos los sindicatos. La “negociación” se dio sobre la base de todo tipo de ataques por parte del gobierno. El llamamiento al reintegro de los trabajadores a sus tareas, llamando a carnerear, las sucesivas provocaciones mediáticas y la aplicación del decreto de esencialidad contra la huelga, demuestran que se desarrolló una ofensiva anti sindical librada desde el Poder ejecutivo y encabezada por los ministros Murro y Muñoz, para imponer un presupuesto de ajuste a pesar de la opinión de los sindicatos.

La posterior firma del acuerdo salarial formó parte de un chantaje. El frustrado intento de trocar el levantamiento de la esencialidad por la firma del convenio, fue resultado de una rebelión por abajo y un desacato masivo que arrasó con el decreto, lo que obligó al gobierno a ensayar otras alternativas. Fue necesaria la aplicación de una clausula en la ley de presupuesto, que implica que por primera vez se vote un “aumento” condicionado a la firma de los sindicatos, es decir que si no se aceptara el miserable aumento, los recursos no irían a salario sino que serian re-destinados, dejando a los trabajadores sin crecimiento real de salario.

Según el ultimo informe del equipo de economistas del sindicato; las partidas presupuestales asignadas al crecimiento real del salario corresponden al 4,73% (880$), esto equivale a llegar a 2017 con un sueldo base nominal de 20.419$, lo cual esta muy por debajo de nuestras reivindicaciones (salario base de 30.000$ media canasta, asignación del 6% del PBI para Anep-UdelaR). Ademas contiene una clausula de paz inaceptable para los trabajadores.

El ajuste de las tarifas publicas aplicado en enero, ahora sumado al aumento del transporte publico y los productos básicos de la canasta, amenaza con arrasar con las tímidas modificaciones del convenio a nuestro salario. El crecimiento disparado de la inflación que ya supera el 10% (2,45% solo en enero) marca una tendencia acelerada del alza del costo de vida, que se llevará los ¨aumentos¨ del convenio en los primeros meses del año.

Lo que esta colocado es la denuncia del convenio y la movilización independiente de los trabajadores por un salario mínimo que represente el costo de la ½ canasta, reclamo histórico de los trabajadores. No se puede esperar a 2017!

Pensamos que el falso convenio es una miseria y hay que rechazarlo, pero esto debe ser decidido por los afiliados, los que llevaron la lucha adelante. Consideramos un error la demora de la directiva para convocar la Asamblea (que debió haber sido en diciembre). Lo que ha permitido que prosperara el operativo lanzado desde el gobierno para quebrar el sindicato. La ausencia de debate entre los trabajadores, fortalece a los elementos que trabajan por su caída.

A los compañeros que, de buena fe, crean que hay que firmar este falso convenio, los invitamos a reflexionar. Un sindicato vale mucho más que un 4%. La imposición de la firma del convenio a cualquier precio supone un menudo favor al gobierno, ya que sería terrible que aeste la destrucción del sindicato le costara apenas un 4%. Defendemos el derecho de todos los afiliados a proponer, argumentar, y resolver en Asamblea. Esto exige rechazar métodos que son patoteriles, impidiendo a cada compañero argumentar por su posición.También implica que las resoluciones de Asamblea se acatan ya que quien no lo hace, pierde el derecho a intervenir en la Asamblea.

Llamamos a todos los trabajadores, con independencia de su posición en este punto, a defender el sindicato y los mecanismos democráticos de discusión y resolución.

Nosotros seguimos rechazando el falso convenio. Si la Asamblea entiende otra cosa, la directiva deberá acatarlo, y preparar las condiciones para relanzar la lucha.

Agrupación 21 de agosto

ATES . CSEU . PIT-CNT

¡Hasta Siempre Nicolas Sanchez!