Partido de los Trabajadores

Correo de lectores: La ilusión del trabajo (primera parte)

Recientemente aparecieron por el este nuevamente los espejitos de colores.
Algunos políticos locales y departamentales en la preocupación única hacia el no perder privilegios, se trajeron esta vez un nuevo proyecto extranjerizante jugando con la necesidad de la gente. Como siempre prometiendo trabajo iniciado esta vez en el contexto de un supuesto hermanamiento firmado por el alcalde de la paloma (pueblo de 6000 habitantes) con la ciudad China de Zhoushan (1.100.000 habitantes). Con el pobre argumento de la cooperación entre ambos (que sabemos que la única cooperación que existirá será la extracción de recursos en una sola vía).
En este acuerdo luego de varias visitas a China por parte de políticos nacionales y departamentales donde fueron a vender soberanía nacional. Hemos llegado al punto que ahora las multinacionales o grandes empresas no necesitan imponerse en el tercer mundo…en el caso de Uruguay ahora vamos a buscarlos nosotros y arrodillados como también sucedió con la tercer planta de UPM en Finlandia.
El hermanamiento, que no es más que una firma de entrega de soberanía a cambio de chirimbolos comienza con el acuerdo de que vendrán al puerto de La Paloma, tres barcos a pescar merluza negra (Dissostichuseleginoides) parte del año y luego el resto del año pescarían atunes (Thunnussp.) Durante esta firma de hermanamiento en entrevistas comenzamos a ver la realidad del acuerdo, el intendente cuando informa dice qué los barcos de merluza negra operarían en la zona de jurisdicción de Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), zona qué Uruguay puede acceder con un cupo de pesca en los mares del sur más allá de los 60° de latitud debido a su jurisdicción en el continente blanco y la inversión sería de 50 millones de dólares. En esa misma reunión, al director de Dinara Daniel Gilardoni dice que podrán pescar también en la zona territorial del mar uruguayo, pequeño detalle que se le escapa al intendente 5 minutos antes. De esa forma también el alcalde chino dijo que la inversión era de 25 millones no 50 como decía el intendente 5 minutos después. Con respecto e esto más allá de la sobrepesca que se puede estar dando sobre la merluza negra tema que el país deberá debatir en la Comisión, Uruguay lo que haría allí es ocupar el cupo que tiene sobre ese stock pesquero.
Sumado a este primer proyecto vendrían también y esto es lo más preocupante de tres a seis barcos a pescar anchoíta con lo que esto significa siendo este pez alimento de muchas otras especies incluso algunas de ellas especies objetivos de explotación comercial en el país. También se está hablando de una base para operar desde aquí, un dique para atender a la flota China y una fábrica de harina de pescado (sobre los pormenores de esto, la población no sabe nada, lo mantienen oculto).
Conociendo cómo se ha venido manejando estos gobiernos con estos temas, seguramente alguna de estas infraestructuras las pagaremos los uruguayos. Sobre esto es bueno recordar lo que ha sucedido con el puerto La Paloma desde la dictadura a esta parte. Los que fueron los años de oro para mucha gente en La Paloma en los años 80 con la empresa finlandesa Astra que generó un bienestar muy importante en la zona, lo que no se dice es la otra parte de la historia, que agarraron un recurso casi virgen, y pescaron en 10 años lo de tres generaciones…por supuesto la empresa colapsó, hoy hijos y nietos de los mismos pescadores de esa época van tres veces más lejos a buscar los peces de la mitad de tamaño que en los 80. Luego de esto durante el gobierno de Batlle el puerto fue entregado a una empresa chilena Ibramar s.a. que pescó anchoíta poco tiempo hasta que le cerraron la planta por incumplir muchas normas del acuerdo. También estuvieron 8 barcos chinos con unos permisos de pesca inventados, dirigidos hacia especies no tradicionales que al poco tiempo se los llevaron del puerto casi por hundirse allí luego de un fracaso rotundo. Por último y lo más reciente fue la entrega del gobierno de Mujica del puerto a UPM construyéndoles escollera, muelle, ruta y camino de acceso (que pagamos todos). Luego de que haber traído a la republicana para imponer a la multinacional y hacer dividir a la comunidad y hacer pelear a los vecinos (ya que a muchos engañaron una vez más con la promesa de trabajo jamás cumplida), todo terminó cuando a la empresa en dos años no le dieron los números y voló y dejó el clavo de 40 millones de dólares en infraestructura sin uso ya que entre otros el puerto sigue necesitando dragado continuo.
En toda esta historia hay varios temas clave. El primero es el engaño hacia la población una vez más, contando las historias a medias o no contándolas y una vez más con los dos caballitos de batalla de siempre…..los puestos de trabajo y los millones de dólares de inversión. Ninguno de los proyectos que viene a saquear los recursos a Uruguay ha dado trabajo que equivalga con el saqueo que se consume. La promesa del trabajo nunca es verdadera (con el puerto maderero trabajaron algunos serenos, el resto era parte de la operativa de la empresa que ya trabajaban) y los millones de inversión los terminamos poniendo los uruguayos de una u otra forma.
Lo segundo es la magnitud de lo que se está trayendo no sólo a La Paloma sino el departamento de Rocha y el resto de Uruguay, sabemos cómo opera la flota China, conocemos las centenas de barcos que están pescando ahí nomás en la milla 201 fuera de aguas uruguayas y argentinas, y pescan en serio. Brindarles un sitio para que operen desde Uruguay y así poder bajar aún más el costo de su flota que viene succionando desde hace años los recursos de cada lugar del planeta con sus enormes buques factoría acompañando a la flota, para el único que es negocio es para los orientales de oriente. Consideramos que vez que les den un sitio en Uruguay difícilmente se les niegue nuevos permisos de pesca u otros privilegios.
Lo tercero es que se está apuntando a una especie como la anchoíta qué es determinante para la supervivencia de muchas otras especies y cuya pesquería en Argentina (el recurso es compartido entre Uruguay y Argentina) es casi tres veces menor que hace tan solo 10 años siendo el volumen de captura uno de los más bajos de la historia en este momento y también las tallas no son las mismas viéndose que ya no se pescan los tamaños que se pescaban hace pocos años atrás, indicando un rápido deterioro del stock.

Por Martin Abreu
vecino de La Paloma-Rocha