Contra las PPP: En todos los sectores

Termina el año pero no terminan las luchas obreras por salario ni tampoco contra el ajuste general. La modalidad de Participación Público-Privada (ley impulsada por el FA y aprobada bajo su segundo gobierno) es una de las patas del ajuste y actúa como salvataje inmediato desde el Estado hacia los privados, en el marco de una crisis global que exige oprimir mayormente a las masas para dar lugar a la tasa de ganancia del capital. Bajo esta oportunidad los privados obtienen beneficios de sectores que históricamente fueron gestionados por el Estado, como son los ejemplos más claros con educación, salud y las cárceles. Pero no solo le da nuevos espacios a los privados sino que le da aire al gobierno, pateando para adelante gastos que debería realizar hoy y “achicando” al Estado, reivindicación histórica (y más actual que nunca) de la derecha tradicional.
Como venimos manifestando en los anteriores números del Tribuna de los Trabajadores, el FA aplica la agenda de los blancos, colorados y Novick. Y lo hace apoyado fundamentalmente sobre la capacidad de contención y subordinación que viene teniendo la burocracia sindical del PIT-CNT con el movimiento obrero, que aísla sistemáticamente las luchas de los trabajadores. Por ejemplo la de supermercados, el Hospital de Clínicas (HC), contra UBER, etc.

Hospital de Clínicas…

En particular, la aplicación de las PPP para el hospital universitario viene siendo enfrentada con grandes movilizaciones impulsadas por la mayoría de los gremios universitarios nucleados en el movimiento “Todos por el Clínicas contra las PPP”. Esta coordinación sindical abarca distintos sectores políticos, desde nuestro Partido y agrupación estudiantil, pasando por agrupamientos de la Unidad Popular, la Susana Pintos de la FEUU y hasta llegando a ciertos sectores oficialistas. Además, por supuesto, de la representación gremial de los trabajadores del HC, los funcionarios de la UdelaR y muchos usuarios del hospital que fueron acercándose. La falta de independencia política de algunos sectores que intervienen en el movimiento se manifiesta en la limitada denuncia política al rectorado como principal responsable de esta orientación de privatización, y en distintas iniciativas que fueron encajonadas (fundamentalmente la campaña de junta de firmas, impulsada desde la Agrupación 1ro de Mayo y apoyada por UTHC), limitan el potencial del movimiento.

A pesar de las limitaciones mencionadas, el movimiento y las tendencias que ahí participan han sido vanguardia de una lucha que fue abandonada por grandes sectores de la FEUU y por la cúpula del PIT-CNT. Fue entonces donde tuvo lugar la iniciativa de la 1ro de Mayo de terminar el año con una gran movilización contra la privatización del Hospital. La propuesta aprobada en un principio por el Federal de la FEUU fue acompañada de una gran campaña de agitación previa a la marcha, donde se realizaron varias charlas en facultades, volanteadas en ferias y actividades populares, pegatinas por toda la capital para consagrar finalmente una importante movilización el pasado martes 22 de noviembre, desde la explanada de la UdelaR hasta la Torre Ejecutiva. La gran campaña y la movilización fue sin dudas un hecho político que repercutió en la interna de la Udelar, estableciendo un principio de quiebre del régimen universitario, pues la Asamblea General de Claustro que sesionó el día siguiente a la movilización y al CDC, aprobó a instancias de egresados y de la FEUU (fundamentalmente del FPE) el rechazo a la financiación por PPP.
La conclusión es sin dudas inapelable, la movilización estudiantil junto con los trabajadores ya dió un primer paso en la derrota de la privatización. Es preciso profundizar y extender la lucha de forma independiente del gobierno y el rectorado.

…y liceos, escuelas y cárceles.

La privatización como parche a la crisis del capital intenta llegar, como dijimos, a la explotación de actividades gestionadas de por vida por el Estado. El punto más alto de este avance lo estamos viviendo ahora, sumándole liceos, escuelas y la cárcel de Punta de Rieles (entre otros) al hospital universitario. El FA busca “cumplir” una parte de sus promesas electorales con la construcción y/o refacción de edificios educativos. Y aplica más de lo mismo, soluciones desde y para el capital, privatizando así comedores, limpieza y mantenimiento de liceos y escuelas.
Paralelamente, durante el gobierno de Mujica (período en que se aprobó la ley de PPP), se iniciaron los estudios para la primera obra bajo esta modalidad: la cárcel de Punta de Rieles. El modelo norteamericano de cárcel privada comienza a aplicarse en Uruguay bajo el gobierno del ex tupamaro y coloca la igualdad recluso-mercancía. Es decir, bajo la gestión privada, la empresa obtiene ingresos por cada preso que encierra. Estamos ante la decadencia por completo del sistema, que a medida que desarrolla un Estado policial omnipresente, obtiene ganancias a partir de la propia represión.

De conjunto

Por eso es preciso ubicar el combate contra la privatización dentro del conjunto de la crisis capitalista. Es necesario rechazar las PPP en todas sus versiones, expandiendo la campaña por el Hospital de Clínicas e involucrando a los militantes trabajadores y estudiantes de secundaria y a todos aquellos que busquen explotar el potencial luchador de los trabajadores en esta etapa histórica. Frenemos la privatización, rompamos las barreras salariales y desarollemos la lucha para desatar la rebelión popular que coloque a la clase obrera como alternativa de poder.