“Cerramos un año de un gran avance del PT”

Discurso de Martín Girona en el acto de cierre del año del Partido de los Trabajadores

 

Compañeros, quiero saludar en este acto de cierre de año la enorme lucha política que ha desarrollado el Partido de los Trabajadores y su juventud en este 2016. Ha sido un año de un gran avance para el PT que logró unificar dos organizaciones, crecer numéricamente y ampliar sus perspectivas y penetración en la juventud y el movimiento obrero.
gente_pt2Aquí están presentes jóvenes del movimiento estudiantil que vienen desarrollando una gran lucha contra la privatización del hospital de Clínicas que el gobierno y el rectorado quieren llevar adelante, otra cara del ajuste. Están presentes los trabajadores de la educación que también se han plantado firmes contra la reforma educativa que precariza el trabajo y mercantiliza la educación. Forman parte de este acto, los sectores combativos de adeom que luchan contra la política de Martínez; los trabajadores de frigoríficos, del comercio que han resuelto la ocupación de más de 100 supermercados contra la resolución del gobierno y las patronales, las compañeras que este año han puesto en pie el Plenario de Mujeres Trabajadoras, un enorme paso adelante en la organización independiente de la mujer en Uruguay.

América Latina, nueva etapa

Compañeros, sobre finales de 2015 y principios de 2016 se abrió una etapa absolutamente nueva en América Latina, que debe ser rigurosamente caracterizada.
Actividad de cierre del añoEl Partido de los Trabajadores fue la única organización de la izquierda en Uruguay que caracterizó lo que ocurre en Venezuela, lo que ocurre en Brasil y Argentina –y comienza a expresarse en nuestro país- como la expresión de una fractura política, de una fractura económica y una fractura social del sistema capitalista en estos países y de sus regímenes políticos. Hemos señalado desde el comienzo que el nacionalismo de Venezuela, el Kirchnerismo, el lulismo ha cumplido sus mandatos dejando a estos países en la más absoluta bancarrota y con una secuela de entrega sin precedentes. Ha quedado impugnada la pretensión del nacionalismo y el frentepopulismo de que tiene la capacidad de desenvolver de forma autónoma, políticamente y económicamente, a nuestras naciones. Están en quiebra. Y lo que se ha presentado como victorias y ataques de la derecha son las tentativas de la propia clase capitalista y la propia derecha de cerrar la crisis que ha creado el derrumbe de estos regímenes políticos.
Lo que caracteriza hoy a América Latina es una crisis fenomenal donde todas las clases son convocadas a una lucha por el poder.
Hemos batallado contra un concepto nefasto de buena parte de la izquierda uruguaya y regional. La idea de que ha culminado un ciclo y comienza otro. De ninguna manera. Señalamos que la derecha de Venezuela, de Argentina o Brasil todavía tiene que dar la prueba de que tiene la capacidad y los recursos políticos para iniciar un nuevo ciclo. Y, fundamentalmente, tiene que derrotar a los trabajadores para imponer una política a fondo de austeridad. Y ya vemos lo que sucede en Argentina, con Macri que a un año de gobierno tiene una crisis abierta en el gabinete, que no ha podido ir a fondo en los tarifazos por el terror a la respuesta popular y ya son los propios fondos financieros los que cuestionan a un gobierno de los ‘mercados’. El Kirchnersimo desalojado del gobierno viene votando, sistemáticamente, todas las iniciativas de ajuste antiobrero. O lo que sucede en Brasil, donde Temer está en la cuerda floja y en seis meses de gobierno han debido renunciar seis ministros y cayó el principal operador del golpe por las causas de corrupción. Es un gobierno golpista y de ladrones que se derrumba, y en estas condiciones, el PT de Lula y de Dilma se derrumbó en las elecciones de Octubre y le tirado una mano para cogobernar. Los recambios derechistas se agotan rápidamente y los nacionalistas y centroizquierdistas, se adaptan al ajuste y retroceden inevitablemente.
Martín GironaLa categoría central que opera detrás de esta fractura política, económica y social es la crisis mundial. 2016 ha sido el año un salto cualitativo de la bancarrota capitalista. Tuvimos el Brexit que expresó la desintegración de la Unión Europea, al igual que el reciente referéndum en Italia. Toda europa se encuentra sacudida por una crisis financiera monumental; el endeudamiento de la banca en Inglaterra, Italia o Alemania es explosivo; al tiempo que el desempleo crece y se agudiza la crisis inmigratoria. China que operó como factor de rescate de la banca europea de la banca hace seis años y se transformó en un prestamista central de los gobiernos de Lula, Kirchner o Maduro, hoy tiene todos sus recursos agotados y enfrenta su propia crisis financiera, con una burbuja inmobiliaria y una crisis industrial que ya hace más de un año que está devorando enormes recursos públicos. Finalmente, asistimos a la victoria de Trump, una manifestación reaccionaria del capital. Como anunciamos, aùn antes de asumir Trump ha elevado las tasas de interés de la Banco Central de EEUU, y programa nuevas subas para 2017. Todas los enguajes financieros de la última década que permitió el acceso al crédito barato por parte de lo que hemos denominado un ‘populismo bancario’ se ponen reversa. Todo el panorama político cambia culitativamente, porque los planes de Macri, Temer o Tabaré se basan en nuevos endeudamientos y entrada de capitales extranjeros para solventar los crecientes déficit fiscales y comerciales. Los planes de estos gobiernos han sido superados por la crisis mundial.

Gobierno y régimen político

Hemos mencionado a Brasil, Venezuela y Argentina, el Brexit o las elecciones en EEUU para abordar lo que ocurre en Uruguay en un fenómeno de conjunto. Y el fenómeno de conjunto es el impacto de la crisis mundial en América Latina que ahora se despliega con fuerza porque todos los países de América Latina, con alguna excepción, se encuentran en bancarrota y Brasil Venezuela, y Argentina son la expresión más profunda de un fenómeno general. Y el capital financiero no puede resolver esta bancarrota sin procurar un cambio profundo de las relaciones sociales, quitando derechos a los trabajadores, quitando derechos a la juventud.
Es lo que ocurre, por ejemplo, en la lucha de los trabajadores de supermercados y FUECYS. El gobierno y la Cámara de Comercio en acuerdo para mantener un salario que no cubre ni la mitad de la canasta familiar. Una clase que no puede garantizar un salario igual al costo de la canasta familiar, para que sus explotados en estén en condiciones de volver a trabajar al otro día, es una clase que está agotada históricamente para dirigir la sociedad. Nosotros, desde el Partido de los Trabajadores, llamamos a defender a muerte la batalla de los jóvenes de supermercados que debe transformarse en una lucha ¡bandera! para toda la clase obrera uruguaya, pues la explotación, los bajos salarios, el trabajo precario afecta a más de la mitad de los trabajadores. Para terminar con esta miseria, no hay otro camino que preparar las condiciones políticas y sociales para un gobierno propio de la clase obrera.
El núcleo de nuestra caracterización de la etapa es la progresiva macrización del gobierno del Frente Amplio. El pronunciado viraje ajustador de Vázquez ha establecido un nuevo terreno para lucha de clases, pues este ajuste se encuentra en crisis.
Nuestra tarea entonces, es preparar el ascenso del movimiento obrero y la izquierda revolucionaria. Fortalecer el desarrollo de las agrupaciones clasistas en los sindicatos y el movimiento estudiantil, mediante una sólida construcción política de agitación, propaganda y reclutamiento para el Partido de los Trabajadores.

Obstáculos y dificultades

Compañeros, nuestra organización –como todos los partidos revolucionarios- debe enfrentar todos los días gigantes obstáculos para salir adelante. Pero hemos puesto el empeño de ir superando cada uno de estos obstáculos, mediante la tenacidad militante y la clarificación política.
fotografias-ptNosotros tenemos el deber de abordar de forma lúcida, con espíritu revolucionario, la realidad tal cual es, con sus avances y sus derrotas porque la tenacidad y la inteligencia política del militante se prueba frente a los obstáculos y en la capacidad de enfrentar esa adversidad con una comprensión adecuada, con una comprensión fundada en el debate en el análisis en el afán de llegar a la verdad, y avanzar. Como el camino del PT hasta el día de hoy ha sido un camino de avances y dificultades, podemos asegurar que el camino que llevará a la clase obrera uruguaya al poder con el partido de los trabajadores y la izquierda revolucionaria será un camino de progresos y de obstáculos. Pero, desde esta tribuna, señalamos que nos comprometemos a que ningún obstáculo, ninguna adversidad se constituya en una derrota definitiva de nuestra causa, sino en un episodio comprendido, analizado con la voluntad y disposición de superarlo para allanar el camino a la causa más justa que puede tener la humanidad que es la abolición de la explotación del hombre por el hombre.
Conclusiones y perspectivas
En esta etapa, con estos desafíos, más que nunca nos orientamos por una estrategia de independencia de la clase obrera frente al gobierno y los partidos capitalistas de oposición. Si la clase obrera se pone de furgón de cola de alguno de los partidos de la oposición patronal vamos a una derrota segura. La única forma de ganar es luchando con una orientación estratégica independiente, no hay otra forma.
Los autodenominados del ala ‘izquierda del FA’ han votado el ajuste presupuestal sobre la educación, la salud, la vivienda; son la variante izquierdista del ajuste. Son quienes hoy están en el gobierno defendiendo las pautas con las patronales, contra los trabajadores de supermercados. Es el derrumbe completo del ‘policlasismo’ como estrategia política, es decir, la subordinación de la clase obrera al capital financiero. El PT lucha en otra perspectiva histórica, en otra dirección y llamamos a los jóvenes, a los trabajadores y trabajadoras a organizarnos, a construir un partido revolucionario para superar esta experiencia que ha fracasado en términos históricos.
Y para realizar esta tarea, necesitamos construir junto con los trabajadores del comercio, de las curtiembres, los municipales, los trabajadores de frigoríficos y el conjunto de la clase obrera combativa un programa de defensa de la clase trabajadora frente a la política del gobierno en el marco de una estrategia de independencia de clase que tiene que convertir a la izquierda revolucionaria de este país y al Partido de los Trabajadores en la alternativa consciente que le abra un rumbo a este país y a la clase obrera, en la lucha por el socialismo, una causa que merece la mayor de nuestras energías y que nosotros vamos a llevar a la victoria.
Viva la lucha de la clase obrera!
Viva el Partido de los Trabajadores!