Partido de los Trabajadores

Carta abierta a los luchadores

1º de mayo: Por un acto de lucha con independencia política del gobierno y los patrones

La movilización contra el decreto anti piquetes, al igual que la multitudinaria marcha del 8 de marzo y la huelga docente del 2015, muestran una tendencia a la irrupción popular y dejan de manifiesto que un importante sector de los trabajadores y la juventud enfrenta la regimentación y prohibición de las luchas con una creciente capacidad de movilización. Esta marcha se realizó a pesar y en contra de la orientación de las direcciones oficialistas del PIT-CNT y de la FEUU, que desde la primera hora se alinearon con el gobierno en defensa del decreto.

La realización de la movilización, con participación y convocatoria de varios sindicatos y centros de estudiantes, a pocos días de la resolución del secretariado de la central de no mover un dedo contra el decreto, significa una nueva ruptura en la capacidad de regimentación de las direcciones oficialistas. En la huelga docente del 2015, multitudinarias asambleas de docentes desautorizaron a la burocracia sindical y más de 60.000 personas marcharon contra la orientación de Pereira y Abdala, derrotando la escencialidad contra la huelga.

El decreto antipiquetes muestra hasta dónde está dispuesto a llegar el gobierno para imponer el ajuste fiscal, pagar la deuda externa, mantener los subsidios al gran capital, atacar al salario y defender los despidos y suspensiones. Al mismo tiempo, se trata de una garantía al gran capital extranjero, principalmente a UPM, de que para viabilizar las inversiones, el gobierno esta dispuesto a garantizar la “estabilidad política” y el ataque en regla a las conquistas sociales y sindicales de los trabajadores.

El gobierno impone esta orientación con la complicidad de las direcciones oficialistas del PIT-CNT, que no sólo no encabezan la lucha contra estas medidas represivas, sino que negocian con las patronales los despidos y un protocolo que ampara la represión a las ocupaciones obreras. Estamos frente a una avanzada regimentadora, a través de la cual el gobierno pretende ilegalizar las luchas que no cuenten con el amparo del Estado a través de las direcciones oficialistas.

Estas direcciones preparan un nuevo acto del 1º de Mayo subordinado al gobierno, con la consigna “Ahora es tiempo, a concretar”, intentando canalizar las luchas obreras hacia la esperanza de que el gobierno tome un rumbo de izquierda, cuando la derechización del gobierno frente amplista es cada vez más evidente. La tesis de disputar el gobierno ha culminado con todos los sectores del FA subordinándose a la política de Vazquez y Astori, como quedó de manifiesto en la rendición de cuentas del año pasado, cuando todos votaron el ajuste contra la educación y la salud. El acto de este año se realizará en medio de la vergonzosa alineación de las direcciones oficialistas con el sionismo y los sindicatos integrados al Estado de Israel, que ya ha sido repudiado por decenas de sindicatos.

La lucha contra el ajuste y en defensa del trabajo y el salario debe ir a acompañada de la lucha desplazar a la burocracia sindical. En este sentido, reivindicamos la pelea por la recuperación de los sindicatos, que se encuentran librando las agrupaciones clasistas en las elecciones sindicales en curso.

El gobierno y las patronales quieren que la crisis la paguen los trabajadores. Pretenden avanzar en una reestructura a fondo de las relaciones de explotación en defensa de la ganancia capitalista. A esto responde el ataque al salario, la inflación, los cierres de fábricas y los despidos, a través de los cuales se procuran relanzar la producción a costa de la clase obrera. Esta política no ha quedado sin respuesta por parte de la trabajadores: las ocupaciones para enfrentar el cierre de Polo y de La Spezzia marcan el rumbo y deben ser rodeadas de solidaridad por todo el movimiento obrero.

Al menos potencialmente, la marcha contra el decreto es un prefacio de la lucha contra el ajuste en la próxima rendición de cuentas. La convocatoria fue el resultado de una rápida respuesta y un principio de frente único entre el activismo más combativo en los sindicatos y la FEUU. Debemos desenvolver a fondo esta tendencia, de forma consciente y organizada, para enfrentar y derrotar la represión, los despidos y el ajuste.

Sobre esta base, los trabajadores y la izquierda debemos poner en pie un acto del 1º de Mayo que sea un espacio para los luchadores, por la organización de los trabajadores con independencia política del gobierno, los partidos del régimen y los patrones.

Recogiendo y reivindicando la experiencia de años anteriores, realizamos un llamamiento a todos los sindicatos, gremios y agrupaciones combativas a concretar una coordinación para convocar y organizar un acto posterior al acto central del PIT-CNT, que permita la participación en esta instancia pero que, al mismo tiempo, abra una tribuna para que hablen los luchadores, con una perspectiva de independencia política, contra los despidos y los cierres, por aumento general de salarios, contra el ajuste fiscal y por el presupuesto necesario para la educación y la salud públicas, por la anulación del decreto anti piquetes y en defensa de los métodos de lucha del pueblo trabajador.