Balance de fin de año

La descomposición del régimen político demanda la construcción de una alternativa obrera y socialista

Por Rafael Fernández

La crisis económica profundiza las pugnas dentro de los distintos bloques capitalistas, tanto en el oficialismo como en la oposición.

Dentro del Frente Amplio, las principales figuras se intentan achacar unas a otras la responsabilidad por la bancarrota de Ancap. Una lucha libre en el lodo, que hace caer aún más la popularidad del FA y del gobierno, y que amenaza con llevarse puestos a Astori y Mujica, a Sendic y Daniel Martínez, y al propio presidente de la República. La virulencia de esta guerra interna –que es bien anterior a la debacle de la empresa petrolera estatal– ha obligado a Tabaré Vázquez a reunirse con el ex presidente Mujica –líder de la principal bancada dentro del FA– para intentar cerrar la crisis y ganar el apoyo del MPP a la política internacional que impulsa el gobierno.

En la oposición, primero el intento de Novick de lanzar la Concertación como lema nacional, rápidamente bloqueado por blancos y colorados, y luego el acuerdo del ex candidato opositor con el Intendente Martínez en torno al petit Fondo Capital, mostraron otra fractura. Novick se candidatea para capitanear a la oposición de derecha, pero su movimiento provoca la agudización de las divisiones. No es, al menos por ahora, un factor de reagrupamiento sino de discordia.

¿Novick es Macri?

 

Algunos comparan al ex candidato de la “Concertación” montevideana con el actual presidente argentino, pero no tienen punto de comparación. Macri logró la victoria luego de gobernar por varios períodos la ciudad de Buenos Aires, y de armar trabajosamente una ‘colcha de retazos’ con los Radicales (UCR), Carrió y otros sectores escindidos del peronismo, mientras que Novick no gobierna en ningún lugar, y apenas logró escindir al diputado Facello del partido Colorado. El anuncio de un “nuevo lema” a nivel nacional indica que Novick no puede soñar siquiera con controlar la convención de la “Concertación”. La oposición de derecha ha caído, entonces, en la Des-Concertación… precisamente cuando tenía la posibilidad de golpear unida en torno a Ancap.

A través del acuerdo alcanzado, Martínez y Novick se rescatan mutuamente. El Intendente veía naufragar el llamado Fondo Capital, un fideicomiso destinado a atraer capitales para financiar diversas obras en la ciudad, a los cuales se les asegura una importante ganancia, poniendo como garantía la recaudación impositiva. Los que inviertan en dicho fideicomiso serán acreedores privilegiados, porque la Intendencia no podrá atrasarse en el pago (la recaudación queda hipotecada de hecho). Se suma un nuevo endeudamiento al ya sobre-endeudado presupuesto departamental, lo que exige por otra parte una reducción de costos que apunta fundamentalmente contra los trabajadores municipales (es decir, seguir tercerizando y precarizando el empleo, limitando la carrera administrativa, y congelando los salarios). Cuando el intendente veía diluir sus ilusiones de reunir 250 millones de dólares, el acuerdo con el derechista ‘opositor’ le abre la posibilidad de obtener al menos 97 millones. Novick, por su parte, es rescatado por Martínez como un interlocutor y líder político, cuando estaba siendo aislado por sus ‘aliados’ blancos y colorados.

No puede descartarse que Novick prospere en el electorado derechista, pero sería sobre todo a expensas de los colorados y los blancos. Le queda mucho trecho por recorrer para lograr disputar una ‘interna’ con Lacalle, Larrañaga o Bordaberry.

La intervención de Salgado como ‘facilitador’ del acuerdo, muestra que detrás de Novick y Martínez operan los mismos intereses económicos, que hoy se benefician del presupuesto municipal. No olvidemos que el presidente de CUTCSA, además de socio de Novick, es asesor y amigo personal de Tabaré Vázquez.

Saturno devorando a su hijo (Goya)

Saturno y sus hijos

Martínez intenta despegarse del escándalo de Ancap, que tiene a Sendic contra las cuerdas. Ambos son los principales contendientes para suceder a Vázquez en 2019… si el FA mantiene la mayoría. No está descartada sin embargo una nueva candidatura de Mujica, pese a que (o precisamente porque) este anunció su retiro. Para imponerse como candidato, el intendente capitalino debería primero lograr unificar al Partido Socialista, que atraviesa una especie de guerra civil. Algo que está por verse.

Vázquez y Mujica ya habían cortado las alas a Martínez en 2009, cuando quiso ir por la Intendencia capitalina. Los dirigentes del FA son como el dios que devoraba a sus propios hijos. La crisis capitalista, y la descomposición política de los distintos partidos, amenaza sin embargo con devorarse a los propios ‘dioses’ centro-izquierdistas. Son Astori, Mujica y el mismo Vázquez los que corren el riesgo de ser despedazados por la dinámica de la crisis.

Esto confirma una caracterización del PT: es la propia centro-izquierda la que le da posibilidades a la derecha en crisis. En otras palabras: son ellos los que le hacen el juego a la derecha. Un triunfo derechista, a lo Macri, no sería sin embargo el renacer de un ciclo ‘neoliberal’, sino apenas un receptáculo transitorio y precario del desengaño popular en el Frente Amplio.

 

Próximo estreno

El movimiento obrero vive un transitorio y relativo reflujo. Las luchas actuales de diversos sindicatos muestra que es relativo, pero no quiebran aún este cuadro. La firma de los convenios en la educación es una indicación muy clara en este sentido.

La experiencia de 2015, sin embargo, no caerá en saco roto. Las grandes asambleas de maestros y profesores, repudiando a la cúpula del PIT-CNT y las actas con el gobierno, que llegaron a quebrar la ‘esencialidad’, mostraron –como en un trailer cinematográfico– qué podremos ver en el resto de la película.

El balance de la huelga de la enseñanza indica que es necesario prepararse mejor para la próxima etapa de luchas. La cuestión de la dirección del movimiento obrero quedó al rojo vivo. La burocracia salió debilitada y desprestigiada, pero por ahora la lucha de la enseñanza fue derrotada. Los trabajadores debemos construir una dirección que sea independiente del gobierno, controlada por las asambleas de trabajadores, y que unifique la lucha.

El reciente congreso de FENAPES fue en ese sentido un avance importantísimo. La propia estructura de la federación de profesores distorsiona la representación de las bases, favoreciendo a las corrientes oficialistas –que son minoritarias en las filiales con mayor número de afiliados. Por esto mismo, las resoluciones del Congreso y la elección de su dirección mostraron un giro a la izquierda en el activismo y en las bases sindicales –que es mucho más pronunciado a nivel de las asambleas. El congreso rechazó la política de “disputa” en el seno del gobierno, y colocó una enérgica denuncia del mismo como “enemigo de los trabajadores y de sus luchas”.

De una caracterización tan contundente sólo pude sacarse una conclusión: es necesario terminar con la fantasía de ‘izquierdizar’ al Frente Amplio, que descarga cada vez más claramente la crisis sobre las espaldas populares, y poner en pie una alternativa política de los trabajadores. Basada en la independencia frente a todas las variantes políticas de la burguesía y que luche por un gobierno de trabajadores. Esa es la tarea que debemos encarar –con todo– en 2016.