Balance de las elecciones universitarias

El escrutinio primario de las elecciones universitarias del 4 de agosto (al momento del cierre de este número de Tribuna de los Trabajadores aún no están disponibles los resultados finales) arroja una victoria de las listas de la FEUU en casi todas las facultades. La CGU, corriente gremial vinculada al Partido Nacional, ganó en Agronomía y Veterinaria, que son sus dos principales bastiones.

En derecho y en Economía, la diferencia de votos entre la FEUU y la CGU fue muy acotada, lo que le permitió a esta última conseguir un importante número de cargos en el cogobierno. A esto hay que sumar la novedad de su presentación en la facultad de sociales, donde consiguieron un claustrista.

Al mismo tiempo se constata una importante cantidad de votos en blanco en facultades como Humanidades, Ciencias, Enfermería y Química. En algunos casos el voto en blanco rondó el 50% de los votos emitidos.

Una campaña despolitizada

Los votos en blanco son una expresión (no la única) del cuadro político de las elecciones. Estas elecciones estuvieron pautadas por la despolitización, que contribuyó a un clima de desconocimiento y apatía entre los estudiantes.

En general, la campaña en el orden estudiantil se estructuró en base a unas cuantas consignas vacías y al llamado a “votar al centro de estudiantes” o “votar a la FEUU”, sin acompañar este llamado con un programa que abordara los problemas centrales de la Universidad y las facultades.

Esta fue la forma en que las corrientes oficialistas de “La Lista de los Centros” diseñaron su campaña. Esto no es de extrañar, porque es consecuente con su orientación de negar la libertad de tendencias y la libertad de agrupación, al mismo tiempo que ocultar la lucha político-programática y despolitizar los centros de estudiantes.

Pero este tipo de campaña también fue llevado adelante por el Frente de Participación estudiantil Susana Pintos y por otras agrupaciones de “oposición” (en humanidades la 21 de junio y la Ibero Gutiérrez). En algunos centros dirigidos por el FPE (como el caso de bellas Artes) se atacó a las agrupaciones que se presentaban con lema propio con el eje de que se colocaban por fuera del centro de estudiantes. En varias facultades, estas agrupaciones registraron como lema electoral el nombre del Centro de Estudiantes. Nada que envidiarle al oficialismo y su lógica de centros monolíticos.

Reflujo y desmovilización

El movimiento estudiantil universitario, desde la derrota de la huelga docente del año pasado, atraviesa una etapa de reflujo que se expresa en la marcada desmovilización de la FEUU y de los centros de estudiantes.  

La situación de la FEUU está pautada por el cuadro que dejaron las elecciones gremiales del 2015, donde asistimos a un retroceso de los sectores de oposición que conformaron el Frente de Participación Estudiantil Susana Pintos y al avance del oficialismo en sus diferentes variantes (La Lista de los Centros y la Brigada 1958), que obtuvieron la mayoría en los cargos de la Federación. 

Esta situación ha colocado la iniciativa en el campo del oficialismo, que viene imponiendo su política de desmovilización del estudiantado universitario. Del otro lado, la Susana Pintos se encuentra a la defensiva,  como reflejo de una tendencia a la desintegración, resultado del revés electoral y sus vínculos estrechos con el rectorado.

Estas elecciones universitarias eran la oportunidad para colocar un programa contra el ajuste y la privatización de la universidad, contra las PPP en el Hospital de Clínicas, contra los convenios con el gran capital, contra el desfinanciamiento presupuestal y el ajuste del gobierno y del rectorado. El FPE no desenvolvió esta campaña, porque no está dispuesto a enfrentar a fondo la política de Markarian. Insisten en ser el sostén estudiantil del rectorado llamado a aplicar la política de ajuste y mercantilización en la Universidad.

Para quebrar esta situación de reflujo y desmovilización, se debe recuperar la iniciativa política en la Federación, como lo hicimos el año pasado durante la lucha presupuestal. Vamos por una gran movilización contra la privatización del Hospital de Clínicas; y por una campaña que vincule a la FEUU a la lucha de los trabajadores contra los despidos y las suspensiones.

Avance de la 1º de mayo

La Agrupación 1º de mayo presentó listas en Humanidades y en Bellas Artes, por segunda y primera vez respectivamente. En términos generales, la 1º de mayo avanzó en estas dos facultades, aumentando su número de claustristas y cerca de conseguir un consejero estudiantil (a la fecha del cierre de este Tribuna el frente 1º de Mayo+Tesis XI tiene los votos para entrar al consejo, pero aún falta escrutar más de 200 votos observados).

La 1º de mayo realizó una campaña entorno a tres ejes: por representantes  estudiantiles independientes del gobierno nacional y de las autoridades universitarias, basando sus decisiones en la democracia estudiantil y rindiendo cuentas en forma sistemática; contra el desfinanciamiento presupuestal, el ajuste y las privatizaciones en la Universidad; por la democratización del cogobierno universitario, por la paridad de órdenes y la incorporación de los trabajadores no docentes con voz y voto.

Estas elecciones fueron un nuevo paso en la consolidación de la agrupación 1º de mayo como corriente de oposición y alternativa a la conducción actual de la FEUU.

Martín Girona