A 80 años del nacimiento de Zitarrosa

Sus canciones se dan de “frente” contra el gobierno

Alfredo Zitarrosa, figura de primer nivel del canto popular nacional y latinoamericano, hubiera cumplido 80 años el 10 de Marzo. La muerte lo sorprendió tempranamente en enero de 1989 a los 52 años de edad. El “flaco” era un artista identificado con la izquierda, afiliado al PCU y declarado frenteamplista. Ante la inquietud por escribir este artículo, varios compañeros me plantearon sobre cuál creía yo que sería la posición política actual de Alfredo en relación al gobierno “de izquierda”. Obviamente que también me había cuestionado sobre el punto, llegando a la postura de no caer en hipótesis abstractas ni anacronismos. Trasladar mecánicamente a Zitarrosa al hoy sería un absurdo, así como compararlo con las posturas políticas actuales de varios referentes del canto popular uruguayo.

Casi sin excepciones, los exponentes de la música popular uruguaya -incluyendo el carnaval- apoyan sin cuestionamientos al gobierno frenteamplista. Incluso algunos han sido y son “artistas oficiales” o “embajadores de la cultura” del “progresismo”. ¿Por qué sería un absurdo hipotetizar sobre Zitarrosa hoy? Sencillamente porque Alfredo hace mucho no está, no llegó a ver al FA en el gobierno municipal ni el nacional y, tomando como cierto el aserto de que los artistas viven en su obra, ésta choca “de frente” con la orientación política, económica, social y cultural del frenteamplismo gobernante. Esto es lo concreto, las canciones de Alfredo, su mensaje.

En primer lugar, sus letras versan ampliamente sobre la explotación de la fuerza de trabajo, en muchos casos de los trabajadores rurales. “Al compadre Juan Miguel” es un homenaje a un dirigente sindical de los arroceros del este del país, padre de ocho hijos. Zitarrosa detalla las condiciones extremas de explotación del trabajador de los arrozales, planteando que el cambio se dará “cuando canten estas coplas los hombres del arrozal”, es decir cuando tomen conciencia política del porqué de esas condiciones, se organicen y peleen para transformarlas. Alfredo se autodenominaba “proletario”, “trabajador del canto”; pero no sólo eso, vivía estrictamente de su trabajo en condiciones austeras, sin contar con el favor del Estado ni de las empresas. En “Adagio en mi país” plantea con absoluta claridad “dice mi pueblo que puede leer en su mano de obrero el destino, y que no hay adivino ni rey que le pueda marcar el camino que va a recorrer”. Esta frase pone a los trabajadores asalariados como el sujeto de la revolución, se aleja de los burócratas y “los compañeros del gobierno”, el obrero tiene en sus manos la transformación social.

Por otra parte, Zitarrosa tiene en claro el “método” de la construcción política de la revolución; en “Crece desde el pie” expresa cómo la pared crece derechita y por hiladas, rehuyendo a los atajos foquistas de la época: “no hay revoluciones tempranas, crecen desde el pie”. Sujeto de la revolución el obrero, la pared derechita sería su organización política: el partido de la clase obrera. Los “frentes populares” -al estilo del Frente Amplio- son la negación de éste método, ponen a la clase obrera como furgón de cola de la pequeño burguesía y burguesía “nacional”. El movimiento obrero es la columna vertebral, pero la “cabeza” son las capas medias que no tardan en negociar con el gran capital para satisfacer sus intereses de clase alejados del gobierno de los trabajadores.

En otros aspectos -unidad socialista latinoamericana e internacionalismo en general- tampoco las canciones de Alfredo tienen desperdicio. En las “Diez décimas de saludo al pueblo argentino”, recorre las miserias a las que el imperialismo somete a América Latina, la humillación y el padecimiento de hombres y pueblos. Pero, remarca “el flaco”, “así pues no habrá camino que no recorramos juntos”, camino que en otro tema plantea es del pueblo al socialismo “y me lleva de la mano”. Pero Alfredo no era un “latinoamericanista nacional y popular”, era un marxista que se proyectaba a la transformación revolucionaria mundial. Este fragmento de “El Diccionario” habla por sí solo: “¡Qué mala suerte tienen los que quisieran, que el hombre por lenguaje se dividiera! Cuando el hombre comprende sus intereses, el planeta se achica y su idioma crece. Nadie me diga que en tantos viajes tuve problemas con mi mensaje, los pueblos más lejanos en el paisaje, sueñan, viven y luchan en mi lenguaje”.

Por último y para dar comienzo a un debate sobre Zitarrosa -pues no faltarán quienes digan que su “punto de vista” hoy se habría adaptado a “los nuevos tiempos”- aclarar que pertenezco a la generación de la adolescencia posdictadura, la que sufrió las razzias, la que inició su vida militante peleando por el voto verde. Yo era frenteamplista cuando Alfredo lo era, me crié escuchando sus canciones y, como muchos otros y cada vez más, hoy analizando al “flaco” considero que sus canciones se dan “de frente” contra los postulados y el “rumbo” del FA en el gobierno. El pueblo va a leer en sus manos de obrero el destino, Alfredo, va a construir por hiladas la pared y te va a llevar de la mano al socialismo. Salud, compañero Zitarrosa.

Andrés Mancioni

Andrés Mancioni

Docente de educación secundaria, militante de ADES Montevideo y del Partido de los Trabajadores.
Andrés Mancioni

2 comentarios

  • Lí ber Lena

    Un gran y humilde homenaje al flaco, gracias Andrés!

  • Nicolás

    Muy bueno Andrés, venal y cálida mirada sobre “el flaco”.