Un salto político en la construcción de una juventud revolucionaria

Lucía Siola
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Lucía Siola

Consejera federal de la FEUU.
Dirigente del Partido de los Trabajadores.
Lucía Siola
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El 10, 11 y 12 de Marzo en Salinas, más de 30 jóvenes nos dimos cita en lo que constituyó una gran jornada de formación política, debate y confraternización. El recorrido hacia el campamento estuvo signado por una enorme campaña de propaganda, de actividades financieras y de un imponente festival el 8 de Marzo en la plaza Libertad, con las Manos de Filippi y la Rikotera entre otros, que conglomeró a más de 5 mil jóvenes. Una verdadera campaña, sostenida a pulmón por decenas de compañeros que dimos una batalla política para ampliar la difusión y la organización de una juventud revolucionaria.

También en el marco de esta campaña realizamos una charla debate con Pecho y Cabra de las Manos Filippi con el objetivo de poner sobre la mesa la necesidad de organizar a los artistas y disputarle a las grandes empresas y al Estado los espacios públicos para que la juventud se exprese y divierta.

 

Formación política

El campamento fue sin dudas la instancia culmine, dónde abordamos en el curso central con la intervención del dirigente del Partido Obrero Jorge Altamira el proceso político de la Revolución Rusa en su 100 aniversario. Altamira desenvolvió cronológicamente el recorrido de la revolución y sus diversas etapas, haciendo principal énfasis en los problemas políticos que los bolcheviques debieron superar para llevar al triunfo de la clase obrera.

 

Colocó el rol del Partido en el movimiento de masas, de su dirección política dentro del Partido expresada en la figura de Lenin, y su acción decidida para imponer dentro del Partido Bolchevique el viraje político preciso para el triunfo de la revolución, con sus Tesis de Abril que proponía luchar contra el gobierno provisional surgido en la revolución de Febrero, preparar una revolución proletaria (gobierno de los soviet) y el llamado a formar la Tercera Internacional. Esta línea de acción se contraponía con la desarrollada por la de Stalin-Kamenev de ‘apoyo crítico’ al gobierno provisional. De este modo, subrayó el papel determinante de la dirección política en un proceso revolucionario en cada etapa del proceso político.

 

Altamira colocó el proceso vivo de la revolución y los desafíos que los revolucionarios enfrentaron, remarcó como el Soviet en diversas etapas del proceso jugó diversos roles, incluso en ocasiones un rol de contención que hubiera llevado a la derrota. De este modo, la importancia de ver el proceso en todas sus contradicciones, nos plantea la conclusión de no fetichizar las herramientas, en este caso los Soviets, sino de verlo en función del contexto general en cada etapa.

 

Finalmente, señaló la vigencia de la época histórica que inauguró la Revolución Rusa, caracterizada por la senilidad del capitalismo, guerras, crisis y revoluciones; y la necesidad de la juventud y la clase obrera de prepararse teórica y políticamente para luchar por el poder.

 

 

Una juventud que se prepara

 

El campamento, como no podía ser de otra manera, abordó el tema de la mujer, en una charla debate, dónde intercambiamos sobre la enorme jornada del 8 de Marzo y el rol fundamental de la mujer trabajadora para la superación de este régimen social. Debatimos sobre el lugar de los sindicatos en el movimiento de mujeres, y sobre lo que expresó la gran jornada de huelga internacional. Se acordó en la necesidad de hacer un mapeo político de las organizaciones que intervienen en el movimiento de mujeres, con el objetivo expreso de contribuir al debate político en el terreno de la mujer, dando una lucha feroz por terminar con los planteos de conciliación de clases.

 

El campamento también fue una instancia de preparación política para las luchas que se vienen, en el marco de la rendición de cuentas y el presupuesto, y los avances privatizadores en la Universidad y el conjunto de la educación pública. Se realizó un plenario universitario que debatió sobre la necesidad de fortalecer y expandir la agrupación primero de mayo en el conjunto del movimiento estudiantil.

 

Del campamento participó también el compañero Walter Orozco dirigente de la Unión de Juventudes por el Socialismo-PO, que realizó una intervención al cierre llamando a unir lazos internacionalistas entre las juventudes revolucionarias y socialistas para organizar a miles de jóvenes en toda América Latina, en la construcción de partidos de combate de la clase obrera. El dirigente de la Juventud del PT, Martín Girona cerró la actividad llamando a los compañeros invitados a que se incorporen a construir nuestra organización, y a redoblar los esfuerzos y la militancia para colocar al Partido de los Trabajadores como una referencia política nacional para darle una salida a la crisis en curso.

 

Fue sin dudas una gran campaña, de una juventud que se prepara para afrontar grandes batallas políticas, y para impulsar en todas las facultades y liceos todas las luchas en defensa de la educación, de la juventud, y de los trabajadores.

 

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