1996-2016: A 20 años del “estudiantazo” contra la reforma Rama

La caída del muro de Berlín y la disolución del bloque “socialista” en el este de Europa y la URSS repercutieron negativamente en el Uruguay. Se inició un período de varios años de retracción de las movilizaciones obreras y estudiantiles. La huelga de la construcción de 1993 fue un oasis que mantuvo viva la llama de la lucha pese a ser entregada por la burocracia del momento. En 1994 la Masacre del Filtro marcó el viraje del MLN-MPP hacia su integración definitiva al sistema.

Eran los años en que el politólogo estadounidense de origen japonés, Francis Fukuyama, escribía su famoso “El fin de la Historia y el último hombre”. Planteaba el triunfo definitivo del capitalismo tras la caída del llamado “socialismo real”.

En Chiapas, México, el EZLN (zapatismo) se levantaba en armas contra el gobierno con una serie de planteos heterodoxos -socialistas libertarios, marxistas, indigenistas-. Su emergencia traslucía la resistencia al sometimiento al capitalismo “salvaje” así como la confusión ideológica casi absoluta de la izquierda latinoamericana y mundial del momento.

En 1995 en Uruguay, Sanguinetti nombra como director del Codicen al docente y sociólogo cepalista Germán Rama. En su pasado estudiantil había incursionado en el anarquismo, pero después pasaría a ser funcionario de primer orden de organismos internacionales adscriptos al imperialismo. Rama venía con “su” “reforma educativa” abajo del brazo. En realidad era el dictado en políticas educativas del gran capital para toda América Latina. La incluyó en la Ley de Presupuesto de “contrabando” y fue aprobada en el parlamento junto a la financiación para imponerla.

La “reforma” Rama prontamente generó el rechazo de gran parte de la izquierda y principalmente del estudiantado montevideano. Su carácter inconsulto, antipopular y proimperialista encendió la llama del movimiento estudiantil. Para agosto de 1996 el descontento se tradujo en un verdadero “estudiantazo” que se propagó por gran parte del país. Decenas de liceos, Utus, el IPA y Magisterio fueron ocupados por varias semanas. El “estudiantazo” se replicó en 1997. El IPA fue ocupado y ante la represión se inició una huelga de casi tres meses con asambleas pemanentes en la explanada del instituto y en sindicatos solidarios. En secundaria y Utu miles de estudiantes ocupaban y se movilizaban decididamente. La “reforma” nació herida de muerte, no contó con el apoyo de los estudiantes y de buena parte de los docentes. En Fenapes se expulsó a su presidente Vilaró por formar parte de ella. Los docentes que fueron cooptados cargaron de por vida con esa cruz.

En el movimiento estudiantil se impuso el criterio organizativo “horizontalista” traspolado del zapatismo de Chiapas. Igualmente varias corrientes políticas operaban en ese marco “igualitario”. De aquellos estudiantes rebeldes, unos cuantos se integraron años después al sistema (como diputados del FA o en diversas reparticiones del Estado). Otros muchos siguen enfrentados al capital y son referentes principalmente en los combativos sindicatos de la educación.

Resulta fundamental trazar un hilo conductor entre la “reforma” Rama y la que pretende imponer hoy el FA desde el gobierno con el apoyo de la derecha tradicional. No es casual que el propio Rama -entrevista concedida a El País el 21/10/ 2015- acuse a los docentes de destruir la educación. Rama opera en la línea de Mujica, María Julia Muñoz y cía. Cosas veredes, amigo Sancho.