​La Asamblea del BROU rechazó la “inclusión financiera”

La asamblea de los trabajadores del Banco República votó una resolución contraria a la “ley de inclusión financiera”. La conexión entre “bancarización” y privatización resulta evidente. En primer lugar, la propia ley de “inclusión financiera” favorece a los bancos privados en perjuicio del BROU, que pierde una ventaja fundamental con el crédito social: hasta dicha ley, el banco estatal tenía la prioridad en los descuentos en el sueldo. Con la ley “progresista”, se aumentará el líquido a cobrar por el trabajador (hasta un 50%), lo que favorece a los bancos en los cuales está alojada su cuenta salario, ya que podrán descontar de allí las cuotas de los créditos que hayan otorgado al asalariado.
La “bancarización” viene de la mano del trabajo precario a través de las “corresponsalías”, fundamentalmente mediante las redes de pagos. Así, los puestos de trabajo que se cierran en un banco se abren en una “corresponsalía”, claro que con un salario infinitamente más bajo.

Como lo denunció Samuel Blixen en Brecha, a través de República Microfinanzas se produce la tercerización del trabajo bancario. A través de esta empresa, una sociedad anónima que es 100% propiedad del BROU, el Directorio del banco resuelve contratos en forma más “ágil”… y sin controles. Es el mismo mecanismo que se ha utilizado en ANCAP, donde las empresas colaterales (privadas) de la petrolera estatal eran una caja paralela y que generaba cuantiosas pérdidas. Microfinanzas es además un mecanismo para precarizar el empleo. Un ejemplo son las tareas bancarias realizadas por estudiantes becarios del programa “Yo estudio y yo trabajo”, que reciben salarios miserables pero tienen tareas de responsabilidad (y tienen acceso a datos de las cuentas de los clientes). La tercerización es siempre un mecanismo de ataque a los sindicatos, y de violación de sus convenios. Los trabajadores de Microfinanzas tienen como patrón al BROU, pero a ellos no les aplica el convenio colectivo de la banca oficial.

Jorge Polgar, el presidente del Banco República, afirmó en una reciente entrevista en Búsqueda que la política (hacia el achique) no cambió, se viene llevando hace rato. “Lo que cambió es el contexto sindical”, dijo el economista vinculado al astorismo. Precisamente, los dirigentes vinculados al Frente Líber Seregni y al Partido Socialista perdieron la presidencia del consejo de la banca oficial. Pese a no haber alcanzado una mayoría absoluta en dicho consejo, la Coordinación para el Cambio viene demostrando que es posible dar la lucha para recuperar los sindicatos como herramienta independiente del gobierno, para defender a los trabajadores y enfrentar la privatización.

En 2013, en el informe en minoría a la Asamblea Nacional de Delegados, las agrupaciones clasistas de AEBU afirmaban: “En oposición a dar más negocios y ganancias a los banqueros en nombre de la bandera de la ‘inclusión financiera’, que es un eslogan creado por el Banco Mundial, es necesario volver a levantar las viejas banderas de Aebu para la transformación social, que están más vigentes que nunca. (…) resulta imprescindible nacionalizar una banca que únicamente especula y extranjeriza las ganancias. El secreto bancario y el secreto tributario deben ser derogados.” La verdadera alternativa a la bancarización de la nación es precisamente la nacionalización de la banca, bajo control de los trabajadores.

Para triunfar contra la política que favorece a los banqueros, el primer paso es rodear la lucha de los trabajadores del BROU, contra el achique privatizador. Y también exigir el pasaje de todos los trabajadores de República Microfinanzas al convenio de la banca oficial, en la perspectiva de su presupuestación como trabajadores del BROU.

One Reply to “​La Asamblea del BROU rechazó la “inclusión financiera””

  1. Vaya Ud., a realizar un tramite al Banco Republica.
    Hace años que en invierno lo mejor que se puede hacer para calentarse es ir a realizar alguna gestión.
    ¿Cuándo los sindicatos, van a tratar de educar sobre la moral, de los trabajadores, (sobre todo públicos), que reciben su salario, de los recursos que aporta el pueblo de a pie, como se dice.?
    Reclamar, reclamar, pero también aportar, aportar, porque la lucha es política, y seguramente las simpatías del pueblo por los bancarios, no debe ser demasiado, ya que los entrajeados dueños de escritorios y sillones, han abusado históricamente de quienes les garantizan el salario., la gente común.
    Ser bancario en Uruguay, es símbolo de diferencia de clase, son un sindicato clasista, pequeño burgues, que sabe que controla “la guita” y eso los hace poderoso, pero no tiene ni aroma de pueblo, salvo algunas excepciones.

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